Precios del petróleo suben junto a futuros de acciones por temor a escalada en Medio Oriente tras ataques de EE.UU. a Irán
Los precios del petróleo subieron este lunes en los mercados globales mientras los futuros de acciones se recuperaban, en un contexto marcado por el temor a una escalada en el conflicto entre Estados Unidos e Irán tras los ataques del fin de semana. Según datos de CNBC, el crudo Brent —referencia internacional— superó los $90 por barril en las primeras operaciones, mientras que el WTI (West Texas Intermediate) se acercó a los $85, reflejando la incertidumbre sobre el suministro en la región del Golfo.
¿Por qué los mercados reaccionan con volatilidad?
El repunte en los precios del petróleo se explica por dos factores clave, según CNBC y Global News:
- Tensión geopolítica: Los ataques de EE.UU. contra Irán el fin de semana —en respuesta a un presunto ataque iraní contra una base militar estadounidense en Irak— reavivaron los temores de un corte en el suministro de crudo desde el Estrecho de Ormuz, ruta crítica para el comercio global de petróleo.
- Reacción de los traders: Los operadores anticipan que cualquier interrupción en el tránsito de petroleros en la zona podría disparar los precios, como ocurrió en 2019 durante la crisis de los tankers Grace 1 y Front Altair, cuando el Brent llegó a cotizarse por encima de los $75 por barril en semanas.
En contraste, The Globe and Mail señala que la apertura del Estrecho de Hormuz a más tráfico de petroleros —tras días de bloqueos parciales— había generado inicialmente una caída en los precios. Sin embargo, los nuevos ataques invertieron esa tendencia, demostrando la sensibilidad de los mercados a los desarrollos en tiempo real.
¿Qué pasa con el comercio de petróleo en África?
Mientras los mercados globales reaccionan, Bloomberg reporta que el llamado «comercio de guerra» —apuestas de los traders sobre un conflicto prolongado— se ha desmoronado en África, donde países como Nigeria y Angola dependen de exportaciones de crudo. Según el medio, los futuros de Brent en la región cayeron en las últimas 24 horas, reflejando una pérdida de confianza en que el conflicto escalará a un corte prolongado del suministro.
Analistas consultados por Bloomberg atribuyen este cambio a dos factores:
- La reapertura del Estrecho de Hormuz a tráfico normal, que alivió presiones inmediatas sobre los precios.
- El escepticismo sobre una guerra directa entre EE.UU. e Irán, pese a los ataques del fin de semana. «Los mercados ya han descontado un escenario de guerra total», declaró un operador en Lagos, citado por Bloomberg.
¿Cómo afecta esto a los consumidores?
Aunque los precios del petróleo subieron, Global News advierte que los consumidores en economías avanzadas —como EE.UU. y Europa— podrían no notar un alivio inmediato en las gasolineras. El medio cita datos que muestran que, pese a la caída temporal de los precios del crudo en diciembre, los precios de la gasolina persisten en niveles elevados en varios países, impulsados por:
- Margenes récord de las refinerías.
- Impuestos locales que no se ajustan a la baja.
- La demanda sostenida en Asia, especialmente de China.
En Canadá, por ejemplo, el precio promedio de la gasolina supera los $1.75 CAD por litro, según cifras de Global News, un nivel que no se veía desde 2014.
¿Qué dicen los analistas sobre el corto plazo?
Los expertos citados por CNBC coinciden en que la volatilidad continuará en los próximos días, dependiendo de tres variables:
- Escalada militar: Si Irán responde con ataques directos contra infraestructura petrolera en Arabia Saudita o Emiratos Árabes Unidos, los precios podrían subir significativamente en cuestión de horas.
- Reacción de la OPEP+: La alianza liderada por Arabia Saudita podría anunciar recortes adicionales a la producción para estabilizar el mercado, como ocurrió en 2022 durante la invasión rusa a Ucrania.
- Reservas estratégicas: EE.UU. y la UE podrían liberar más crudo de sus reservas, como hicieron en 2022, pero el efecto sería limitado a corto plazo.
Por ahora, los mercados operan con premios de riesgo elevados en los contratos de futuros, según datos de Bloomberg, lo que indica que los traders ya están pagando más por protegerse contra interrupciones.
Contexto histórico: ¿Qué pasó en 2019?
Esta no es la primera vez que el Estrecho de Ormuz se convierte en un punto de tensión. En mayo de 2019, Irán seizó dos petroleros —el Grace 1 y el Front Altair— lo que llevó a una subida significativa en los precios del Brent en una semana, según reportes de CNBC en ese momento.
En aquel entonces, la respuesta de EE.UU. incluyó el envío de un portaaviones a la región y sanciones adicionales a Irán. Los precios finalmente se estabilizaron cuando las tensiones disminuyeron, pero el episodio demostró la vulnerabilidad del mercado ante cualquier interrupción en el Golfo.
Hoy, con Irán y EE.UU. en una escalada de ataques indirectos (como los del fin de semana), los mercados repiten patrones de 2019, pero con un matiz: la reaparición de China como comprador clave de crudo iraní, lo que podría limitar el impacto de un posible embargo total.
¿Qué sigue en las próximas 48 horas?
Los traders estarán atentos a tres señales:
- Comunicados oficiales: Cualquier declaración de la Casa Blanca o el Ministerio de Exteriores iraní podría mover los mercados. En 2022, un solo tuit del presidente iraní Ebrahim Raisi sobre «respuestas contundentes» hizo caer los futuros.
- Tráfico en el Estrecho de Ormuz: Si los petroleros reducen su velocidad o evitan la ruta —como ocurrió en diciembre— los precios podrían subir significativamente en horas.
- Reacción de los emergentes: Países como India y Turquía, grandes compradores de crudo iraní, podrían diversificar sus importaciones hacia Arabia Saudita o Irak, lo que aliviaría parcialmente la presión.
Mientras tanto, Bloomberg reporta que los operadores en Singapur —centro global de trading de crudo— ya están reubicando sus posiciones, anticipando un escenario de alta volatilidad.









