Recientemente, en la sección de la Foto del día de National Geographic, se dedicó un espacio a una de las maravillas naturales de Latinoamérica: el Salto Ángel, en Venezuela. Esta monumental cascada, con una altura de 979 metros, se encuentra ubicada en el Parque Nacional Canaima y es considerada un símbolo de orgullo para todos los venezolanos. La elección de este lugar no fue casual, dado el protagonismo que ha tenido el país en la actualidad internacional en este inicio de año y la gran acogida que tuvo la imagen en los diferentes canales de la publicación.
Más allá de la coyuntura política, esta selección invita a reflexionar sobre la falta de atención que recibe Venezuela. Si bien existe un amplio debate sobre la situación política del país, tanto a nivel nacional como internacional, se habla poco de su territorio y de su riqueza natural.
Venezuela es un país extraordinariamente rico y diverso, hogar de maravillas naturales como los Tepuis, formaciones rocosas de apariencia singular con cumbres planas, que seguramente han aparecido en alguna película o serie de ficción, o el relámpago del Catatumbo, un fenómeno consistente en una tormenta eléctrica casi continua sobre el Lago Maracaibo, que ha sido objeto de numerosos estudios debido a su singularidad.

Es un país espectacular del que, idealmente, deberíamos ver, conocer y disfrutar más. Este 2026 se prevé un amplio debate sobre Venezuela y otros territorios, tanto en el ámbito político y social como en relación con los impactos de la agitación social en el medio ambiente y las fronteras. Un desafío considerable.
En otro ámbito, esta semana la fauna ha protagonizado noticias relevantes que evidencian los cambios que está experimentando el planeta. Hace unos días, las costas de Luarca (Asturias) amanecieron con el cuerpo sin vida de un ejemplar de tiburón foca (Centroscymnus coelolepises). Esta especie, que habita normalmente a profundidades de hasta 3500 metros, convirtió su aparición en la costa en un acontecimiento inusual.
La causa de esta inusual aparición fue probablemente una grave herida causada por la ingestión de un anzuelo de pesca de palangre, que debilitó al animal y provocó su varamiento. Lo más sorprendente, según supo en primicia National Geographic España, es que el ejemplar era una hembra preñada. La necropsia reveló la presencia de 12 huevos de aproximadamente 7 centímetros de diámetro, todos ellos con embriones fallecidos de entre 1 y 2 centímetros.

Primer plano de uno de los huevos hallados en el interior del tiburón foca varado en las playas de Luarca. Se puede apreciar su gran tamaño.
Asimismo, se ha actualizado esta semana la Lista de animales en peligro de extinción para el año 2026, un tema de vital importancia que se sigue con atención cada año. Se recomienda consultar el artículo. Entre las noticias positivas de la lista destaca la mejora en la clasificación del Oso Panda (Ailuropoda melanoleuca), que tras años de esfuerzos ha pasado a la categoría de “vulnerable”. A pesar de esta buena noticia, algunos expertos advierten que esta nueva clasificación puede ser engañosa y urgen a no disminuir la financiación y la investigación para su conservación.
En definitiva, queda mucho trabajo por hacer y, volviendo al inicio, en un mundo donde parece que cada vez importa menos, es necesario reivindicar que la conservación animal sea una prioridad para políticos e instituciones durante este año y los siguientes.
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