La vida de Bilel, un hombre común, dio un giro inesperado en diciembre de 2017. En ese momento, se encontraba desempleado y buscando una forma de escapar de la monotonía diaria. Decidió visitar un casino con sus amigos. “Al principio, solo jugaba con pequeñas cantidades”, recuerda. La espiral descendente comenzó cuando ganó cerca de 700 euros en un concurso organizado por el propio casino. En declaraciones a Faustine Bollaert, relató: “Psicológicamente, pensé, ‘como he ganado 700 euros, puedo quedarme con 500, lo cual ya está bien. Y puedo jugar con los 200 euros restantes’, no importa si los pierdo”.
Este primer éxito le dio la ilusión de control y la esperanza de ganancias fáciles. “Durante esa semana, gané un total de alrededor de 5.000 euros”, cuenta, con los ojos brillando al recordar. Sin embargo, esta euforia fue efímera. Rápidamente, el juego comenzó a ocupar un lugar desmesurado en su vida. “Pasaba los días durmiendo para pasar el tiempo, ya que me gustaba jugar con los crupieres que solo estaban presentes por la noche”, confiesa.
El juego se convirtió en una obsesión, llevándolo a descuidar sus necesidades básicas. “En cuanto recibía mi salario, a los dos días no me quedaba nada… tenía un billete de 10 euros y lo apostaba. Comer dejó de ser una prioridad”, admite. Bilel se encontró en una situación financiera catastrófica, incapaz de pagar su alquiler o alimentarse adecuadamente. Su pareja lo abandonó y se fue a vivir con sus abuelos.
Acabo de recibir mi salario, voy directamente a apostar
Bilel, ex-adicto al juego
En noviembre de 2022, Bilel alcanzó el punto de no retorno. “Acabo de recibir mi salario. Retiro todo de golpe. Voy directamente a apostar los 1.400 euros”, relata. Un gesto impulsivo que lo dejó sin recursos y que se convirtió en un catalizador para tomar conciencia. “En ese momento, no puedo hacer nada más”, confiesa.
Para salir de esta espiral, Bilel emprendió varios pasos. Comenzó por registrarse en el sitio web de la Autoridad Nacional de Juegos para prohibirse el acceso a los casinos. “Llené un formulario y fue rápido”, dice. El joven también buscó el apoyo de profesionales. Encontró consuelo en los grupos de apoyo y en los recursos en línea como Joueurs Info Service y Addict’Aide, que ofrecen asesoramiento y apoyo a personas en dificultades. “Es crucial hablar de esto con los demás, no quedarse solo ante este problema”, concluye.
En RTL, su historia resuena como un llamado a todos aquellos que luchan contra adicciones similares, destacando la importancia de la concienciación y la acción para recuperar el control de la vida. Un mensaje de esperanza y resiliencia para todos aquellos que luchan en la sombra.
