Google está implementando cambios en Android que dificultan el proceso de sideloading, es decir, la instalación de aplicaciones desde fuentes externas a la Google Play Store. Según informa Teknikveckan, estos cambios no buscan bloquear completamente la práctica, sino hacerla más compleja para los usuarios.
La compañía ha añadido nuevas advertencias y pasos adicionales al intentar instalar un archivo APK desde fuera de la tienda oficial. Aunque el sideloading sigue siendo posible, Google busca disuadir a los usuarios de recurrir a esta práctica, probablemente para reforzar la seguridad de sus dispositivos y promover el uso de aplicaciones verificadas a través de su plataforma.
Estos cambios se producen en un contexto donde la Unión Europea está presionando a Google para que facilite el acceso a alternativas a su tienda de aplicaciones, como parte de la Ley de Mercados Digitales (DMA). Sin embargo, la estrategia de Google parece ser encontrar un equilibrio entre cumplir con las regulaciones y mantener el control sobre el ecosistema de aplicaciones de Android.
