Una nueva investigación ofrece esperanza para el tratamiento del cáncer de mama en mujeres jóvenes. El Journal of Clinical Oncology, una de las revistas de oncología más prestigiosas a nivel mundial, ha publicado un estudio coordinado por el Instituto Europeo de Oncología (IEO) que podría cambiar la práctica clínica para pacientes jóvenes con carcinoma mamario.
Los resultados revelan que, en pacientes hormonopositivas en premenopausia, continuar la terapia endocrina adyuvante (o precauzional, para mantener el estado de curación tras la cirugía) más allá de los cinco años estándar, reduce a la mitad el riesgo de metástasis a distancia y aproximadamente un 40% el riesgo de recurrencia, sin aumentar los efectos secundarios graves.
Origen del estudio
El estudio es fruto de la colaboración entre el IEO y la Universidad de Harvard en Boston, y está liderado por el Dr. Carmine Valenza, médico de la división de nuevos fármacos para terapias innovadoras del IEO y actualmente investigador en la Universidad de Harvard y el Dana-Farber Cancer Institute de Boston. Además de la división de nuevos fármacos, dirigida por el profesor Giuseppe Curigliano, participaron en el IEO la división de senología médica, dirigida por Marco Colleoni, y su equipo de investigación dirigido por Elisabetta Munzone. Del grupo de la Universidad de Harvard formaron parte las profesoras Ann Partridge, directora del programa de investigación sobre el carcinoma mamario en pacientes jóvenes, y Meredith Regan.
Los dos grupos de investigación incluyeron en el estudio a 501 pacientes jóvenes, operadas de carcinoma mamario antes de los 40 años, con afectación ganglionar y receptor hormonal positivo, que habían recibido cinco años de terapia endocrina adyuvante con análogo de LHRH (una inyección para bloquear la función de los ovarios y el ciclo menstrual).
Hallazgos del estudio
Al finalizar los 5 años, las pacientes aún se encontraban en premenopausia y la enfermedad no había reaparecido. De estas, aproximadamente la mitad interrumpió la terapia endocrina y comenzó con controles clínicos, mientras que la otra mitad continuó la terapia endocrina más allá del quinto año, durante una mediana de otros cuatro años (un total de nueve años). La comparación entre los dos grupos reveló que aquellas que continuaron con la terapia obtuvieron una ventaja significativa en términos de metástasis a distancia (reducción del 50%) y recurrencia (reducción del 40%).
Importancia del estudio
“Este estudio es fundamental porque es el primero que aborda la extensión de la terapia adyuvante en pacientes más jóvenes que han recibido análogo de LHRH durante cinco años, y llena un vacío cada vez más importante a medida que aumenta el número de diagnósticos de cáncer de mama en mujeres menores de 40 años”, comentó Carmine Valenza, médico de la división de nuevos fármacos para terapias innovadoras del IEO y actualmente investigador en la Universidad de Harvard.
Históricamente, después de la cirugía, todas las pacientes con carcinoma mamario receptor hormonal positivo reciben terapia endocrina adyuvante durante cinco años, basándose en los resultados de numerosos estudios clínicos que han demostrado una prolongación de la supervivencia.
“Solo en pacientes posmenopáusicas, especialmente si tienen carcinoma mamario extendido a los ganglios linfáticos, se ha demostrado que la continuación durante más de cinco años de un fármaco oral llamado ‘inhibidor de la aromatasa’, hasta un máximo de 10 años, confiere un beneficio clínico adicional y disminuye aún más la probabilidad de reaparición del tumor –añadió Valenza–. Sin embargo, faltaban datos en pacientes premenopáusicas tratadas con análogo de LHRH. Al finalizar estos 5 años, no había datos sobre si prolongar la terapia, como en las pacientes posmenopáusicas, o detenerla y continuar solo con las visitas de control. A partir de ahora, finalmente contamos con una base sólida de datos para proponer a cada paciente la continuación de la terapia, teniendo en cuenta su proyecto de vida a largo plazo.”
