Los gimnasios son lugares populares, pero también conllevan un riesgo elevado de gérmenes y bacterias. Especialmente los equipos, los suelos y las zonas húmedas como las duchas y las saunas pueden albergar microorganismos que pueden sobrevivir durante semanas y seguir siendo infecciosos. Para protegerse, la microbióloga Primrose Freestone de la Universidad de Leicester recomienda, en un artículo publicado en The Conversation, lavarse o desinfectarse bien las manos antes de tocar los equipos y evitar tocarse la cara durante el ejercicio.
Limpiar los equipos antes de usarlos
Las superficies duras, como los mangos de plástico o acero, pueden albergar gérmenes durante mucho tiempo. Aunque el gimnasio realice limpiezas periódicas, es aconsejable limpiar los mangos y las zonas de contacto con un paño antiséptico antes de utilizarlos. Esto ayuda a evitar la transmisión de patógenos que hayan estado recientemente en el equipo.
Más consejos de higiene para el entrenamiento
- Use calzado deportivo y evite caminar descalzo en los vestuarios o las duchas.
- Utilice sus propias toallas o esterillas de ejercicio y no comparta objetos personales como cepillos para el pelo o maquinillas de afeitar.
- Cámbiese la ropa deportiva inmediatamente después del entrenamiento para reducir el riesgo de infección.
