Herserange, Francia – El comisario Sébastien Émé desmintió este jueves 22 de enero los rumores sobre la explosión de una granada lacrimógena en el patio de una escuela en Herserange. Sin embargo, un incidente sí tuvo lugar en la escuela primaria Landrivaux, provocando un importante despliegue policial y de bomberos.
Alerta por sustancia desconocida
La alerta se dio alrededor de las 10:45 horas debido a una sustancia desconocida que causaba síntomas en los niños. Como medida de precaución, se movilizaron quince vehículos de emergencia desde Longwy hasta Nancy, incluyendo unidades especializadas en riesgos químicos y radiológicos, así como otra unidad del Servicio Departamental de Bomberos y Rescate (SDIS) de Moselle, dedicada a la detección e identificación de riesgos químicos. Todos los equipos trabajaron para determinar la naturaleza de los posibles peligros.
Origen del incidente: un fragmento de granada lacrimógena
La investigación policial reveló que el incidente se originó con un fragmento de una granada lacrimógena. Según las autoridades, el objeto fue recogido por un alumno de CM2 en Longwy-Haut, en la plaza Darche, tras los incidentes ocurridos el domingo por la noche después del partido entre Marruecos y Senegal. “Una granada lacrimógena, al explotar, dispersa varios de estos fragmentos. Dentro de ellos, un producto se inflama y libera el gas”, explicó el comisario Émé.
Irritación en ojos y mucosas
Este jueves por la mañana, durante el recreo, el fragmento encontrado en Longwy-Haut fue utilizado en un partido de fútbol improvisado. Al ser golpeado, se liberó polvo y residuos del proyectil, provocando irritación en los ojos y las membranas mucosas de los jóvenes jugadores. En total, nueve niños y una maestra fueron afectados. Todos recibieron atención médica en el lugar, siendo tratados por los bomberos con una solución específica para el lavado de víctimas de agresiones con gas lacrimógeno. No fue necesario trasladar a nadie al hospital. Tres clases fueron confinadas como medida preventiva tras el contacto con los niños afectados. El alcalde de Herserange, Gérard Didelot, resumió la situación como “más susto que daño”.
Alrededor de la 1:00 p.m. de este jueves, mientras la intervención y el mercado de Longwy-Haut llegaban a su fin, al menos una docena de fragmentos similares aún se encontraban en la plaza Darche.
