El festival Vivid Sydney, uno de los eventos de luces más esperados, se ha visto envuelto en una inesperada controversia tras un grave fallo técnico. Un espectáculo de drones terminó abruptamente cuando 89 de estos dispositivos se desplomaron sobre Darling Harbour, lo que ha obligado a los organizadores a suspender temporalmente todas las presentaciones de esta naturaleza.
Los testigos en el lugar describieron el incidente como un «fallo catastrófico» y una «falla en cascada», observando con sorpresa cómo los drones caían del cielo hacia las aguas del puerto. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado heridos, pero el suceso ha generado serias dudas sobre la seguridad de este tipo de despliegues tecnológicos en eventos masivos.
Tras el desplome, los organizadores tomaron la decisión inmediata de cancelar los próximos espectáculos programados mientras se lleva a cabo una investigación exhaustiva sobre las causas técnicas del mal funcionamiento. La prioridad actual es determinar qué provocó que casi un centenar de drones perdieran el control de forma simultánea.
Este incidente marca un revés significativo para Vivid Sydney, un festival reconocido internacionalmente por sus innovadoras exhibiciones lumínicas. Por ahora, los asistentes deberán esperar nuevas comunicaciones oficiales sobre la reanudación de los shows de drones, mientras el resto de las actividades del festival continúan bajo evaluación.
