¿Quién diría que Christopher Nolan era un fiestero? La próxima película del aclamado director, una adaptación de La Odisea de Homero, aún está a unos seis meses de estrenarse y, como es habitual en Nolan, está rodeada de un secretismo digno de la CIA. (En una entrevista reciente, el coprotagonista Robert Pattinson habló con entusiasmo de sus otros proyectos, pero sobre La Odisea comentó: “te asesinan si hablas de ello”). A pesar de un prometedor tráiler y un aún más impresionante clip de seis minutos que se proyectó antes de Avatar el mes pasado, todavía sabemos muy poco sobre la adaptación y la visión de Nolan.
La sorpresa fue mayúscula cuando un anuncio televisivo, con imágenes inéditas y estratégicamente emitido durante el partido de campeonato de la AFC entre los New England Patriots y los Denver Broncos –un evento al que la mayoría de los hogares sintonizaban mientras la mitad del país se refugiaba de una tormenta de nieve– presentó al rapero Travis Scott en un papel con diálogo. ¿Qué está pasando?
Aún está por verse si se trata de un simple cameo o de algo más significativo. Scott aparece en una escena junto a Jon Bernthal y Tom Holland, fragmentos de la cual ya se vieron en el tráiler. Si me hubieran pedido que adivinara a qué artistas podría incluir Nolan como sorpresa, habría nombrado al menos a cien antes de pensar en el creador de “Mamacita”.
Esto no es un desprecio por Scott ni por sus ambiciones actorales. El artista ha expresado su amor por el cine durante años; las experiencias cinematográficas han sido una parte importante de las campañas de lanzamiento de sus álbumes, e incluso tuvo un acuerdo de producción con A24 que podría seguir vigente. (Lo que más me impresionó, personalmente, fue que durante una reciente visita a su mansión con Rolling Stone, cuando le preguntaron qué película reproduciría en el cine de su casa, eligió inmediatamente Death Proof, la subestimada joya de Tarantino). De hecho, Scott ya tiene una relación previa con Nolan, ya que proporcionó la canción de los créditos finales para Tenet y utilizó el videoclip de su canción “Franchise”, filmado con cámaras IMAX, como gancho para atraer a un público joven durante la incertidumbre postpandémica en las salas de cine.
