La semana pasada, Bélgica inició negociaciones con el régimen talibán con el objetivo de repatriar a ciudadanos afganos a su país de origen. Esta información ha sido recibida con sorpresa por Jérôme de Warzée, quien señaló la dificultad que enfrentan los políticos belgas para alcanzar acuerdos dentro de su propio país.
De Warzée ironizó al respecto: “Es realmente sorprendente que en Bélgica sea más fácil establecer un diálogo constructivo con un régimen autoritario a 5.000 kilómetros de distancia que formar un gobierno en un radio de tres estaciones de metro”.
Cabe recordar que el régimen talibán, en el poder desde 2021, ha sido acusado de graves violaciones de los derechos humanos. Sin embargo, Anneleen Van Bossuyt, ministra de Asilo y Migración, ha insistido en que Bélgica no mantiene ninguna afinidad con el régimen afgano.
