El sistema judicial chino actual se caracteriza por ser más rápido y racional de lo que comúnmente se cree. Existe una fuerte presión sobre los deudores morosos y se observa una notable actividad en la contratación de mediadores extranjeros.
Contrario a la percepción generalizada, los tribunales chinos no favorecen sistemáticamente a los nacionales. Para las empresas que operan en China, es fundamental superar el temor infundado y comprender las particularidades del sistema legal chino, que difiere significativamente del sistema coreano y de otros modelos occidentales.
Al conocer a fondo el funcionamiento del sistema de litigios chino, las empresas pueden defender eficazmente sus derechos e intereses legítimos.
