Un estudio reciente reveló una disminución significativa en los niveles de un químico persistente, conocido como 11:1 fluorotelómero sulfonato (11:1 FTFSA), en Toronto, Canadá, durante el período de confinamiento por la pandemia de COVID-19. Este químico pertenece a un grupo de sustancias llamadas «químicos para siempre» debido a su persistencia en el medio ambiente y en el cuerpo humano.
La investigación, realizada por científicos de la Universidad de Toronto, analizó muestras de agua de lluvia recolectadas entre 2019 y 2021. Los resultados mostraron que los niveles de 11:1 FTFSA disminuyeron en un 85% durante los meses de confinamiento más estrictos en comparación con los niveles previos a la pandemia. Este químico se utiliza en una variedad de productos de consumo, incluyendo envases de alimentos, textiles y espumas contra incendios.
Los investigadores atribuyen esta disminución a la reducción de la actividad industrial y del tráfico vehicular durante el confinamiento, lo que a su vez disminuyó la liberación de este químico al medio ambiente. Aunque los niveles comenzaron a aumentar nuevamente a medida que se levantaron las restricciones, el estudio sugiere que las medidas de confinamiento pueden tener un impacto positivo en la reducción de la contaminación por químicos persistentes.
El 11:1 FTFSA es una preocupación para la salud pública debido a su potencial para acumularse en el cuerpo humano y causar efectos adversos, como problemas en el sistema inmunológico y alteraciones hormonales. La investigación destaca la importancia de comprender las fuentes de contaminación por químicos persistentes y de implementar medidas para reducir su liberación al medio ambiente.
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