Nagasaki, una ciudad con una rica historia comercial y una atmósfera exótica, atrae cada vez más visitantes. El New York Times ha incluido Nagasaki en su lista de “52 lugares que visitar en 2026”, destacando su resiliencia y su importancia en el contexto global actual.
Preservar la memoria y promover el turismo
A diferencia de Hiroshima, donde la bomba atómica impactó directamente en el centro urbano, en Nagasaki la detonación se desvió de su objetivo inicial, salvando parcialmente la ciudad de la destrucción total. El periódico estadounidense subraya que, ante la creciente amenaza de la proliferación nuclear, visitar Nagasaki se convierte en un acto de reflexión y aprendizaje.
El Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki ofrece una visión conmovedora de la vida cotidiana antes y después del desastre, con explicaciones disponibles en once idiomas, incluyendo español, japonés, inglés y chino. La ciudad, además, ha creado rutas turísticas para recorrer los lugares más afectados por el bombardeo, permitiendo a los visitantes conectar con la historia a través de estos “testigos mudos”.
Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki: el reloj se detuvo a las 11:02. (© Ciudad de Nagasaki)

Museo de la Bomba Atómica de Nagasaki. Ruinas de la Catedral de Urakami tras la explosión. (© Ciudad de Nagasaki)

Antiguo campanario de la Catedral de Urakami. Las dos torres situadas frente a la catedral fueron destruidas por la bomba; la del lado norte se deslizó hasta un arroyo al pie del acantilado. Aunque inicialmente quedó enterrada bajo un muro de piedra, fue excavada en 1971 y recuperada como vestigio de la catástrofe. Es de hormigón armado, mide 5,5 metros de diámetro y pesa unas 50 toneladas. (Pixta)

Vestigios del bombardeo en Nagasaki. (© Ciudad de Nagasaki) Antigua Escuela Nacional de Shiroyama. Situada en una colina a 500 metros del hipocentro, el bombardeo segó instantáneamente la vida de más de 1.400 alumnos y profesores. Una parte del edificio principal se conserva como ruina y, desde 1999, funciona como el Museo Conmemorativo de la Paz de la Escuela Primaria de Shiroyama, donde se exhiben fotografías y objetos recuperados tras la explosión.
Gastronomía y patrimonio cultural
Más allá de su historia, Nagasaki ofrece una rica oferta cultural y gastronómica. El distrito de Maruyama, con reminiscencias de los antiguos barrios de placer, alberga el imponente alcanforero de Daitokuji, un árbol milenario que se ha convertido en un símbolo de la ciudad.

El gran alcanforero de Daitokuji, cuyas ramas parecen pesar sobre los tejados de las viviendas. (Fotografía cortesía de Saitō Takashi)
Para los visitantes, el castella, un dulce de origen portugués, es un souvenir imprescindible. La pastelería Fukusaya, fundada en 1624, es una referencia en la elaboración de este postre, reconocido por su textura húmeda y su delicado sabor. Otro placer culinario es el mirukusēki, el famoso batido de Nagasaki, que se originó en las cafeterías locales para combatir el calor del verano.

Castella de Fukusaya. (Fotografía de la redacción de nippon.com)

Variedades de batidos. (Photo AC)
Nagasaki también alberga dos sitios declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO: los vestigios de la revolución industrial de la era Meiji y los sitios relacionados con los cristianos ocultos. Los Jardines Glover y la iglesia de Ōura, ubicados a escasos metros de distancia, ofrecen una muestra de la rica historia y diversidad cultural de la ciudad.

Jardines Glover. (Imagen cortesía de la Federación de Turismo de Nagasaki)
Para moverse por la ciudad, el tranvía es una opción económica y práctica, con una tarifa plana de 150 yenes por trayecto o un pase diario de 600 yenes para viajes ilimitados.

Tranvía circulando por la ciudad de Nagasaki. (© Ciudad de Nagasaki)
Nagasaki se une a otras ciudades japonesas como Morioka, Fukuoka, Yamaguchi, Toyama y Osaka, que han sido reconocidas por el New York Times como destinos turísticos destacados en los últimos años.
Material de referencia (en japonés)
(Artículo traducido al español del original en japonés. Imagen del encabezado: estatua conmemorativa de la paz en el Parque Conmemorativo de la Paz de Nagasaki – Jiji Press.)

