El cáncer de páncreas es notoriamente difícil de tratar. La mayoría de los tumores se detectan en etapas avanzadas y los tratamientos disponibles pierden rápidamente su eficacia a medida que el cáncer se adapta.
Un equipo liderado por Mariano Barbacid, del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, se centró en KRAS, un gen alterado en aproximadamente el 90% de los cánceres de páncreas. Si bien se aprobaron fármacos dirigidos a KRAS solo en 2021, su beneficio es limitado debido a que los tumores a menudo desarrollan resistencia en cuestión de meses.
En lugar de bloquear KRAS en un solo punto, los investigadores del CNIO desactivaron la misma vía del cáncer en 3 puntos clave a la vez. En modelos de ratón, este enfoque provocó la desaparición completa y permanente de los tumores, sin efectos secundarios importantes.
Para lograr esto, los científicos combinaron 3 agentes: un inhibidor experimental de KRAS llamado daraxonrasib, el fármaco para el cáncer de pulmón afatinib y un compuesto degradador de proteínas conocido como SD36. Probado en 3 modelos diferentes de ratón del tipo más común de cáncer de páncreas, el tratamiento condujo a una regresión tumoral fuerte y duradera y previno la aparición de resistencia.
“Estos estudios abren un camino para diseñar terapias combinadas que podrían mejorar la supervivencia de los pacientes”, escriben los autores, al tiempo que enfatizan que los resultados aún son experimentales.
Barbacid advirtió que la terapia aún no está lista para ensayos clínicos, y señaló que se necesita más trabajo antes de que pueda ser probada en humanos.
A pesar de ello, los expertos afirman que el estudio marca un cambio después de décadas de progreso limitado. Si bien los pacientes no deben esperar cambios inmediatos en la atención, la investigación ofrece una nueva esperanza de que el cáncer de páncreas pueda algún día ser más tratable.
Anteriormente, Qazinform News Agency informó que investigadores del MIT sintetizaron por primera vez un complejo compuesto fúngico conocido como verticilina A, descubierto hace más de 50 años y considerado desde hace mucho tiempo como un posible agente anticancerígeno.
