Un nuevo estudio revela que las semillas pueden “escuchar” a sus plantas madre. Investigadores han descubierto que las plantas madre envían señales hormonales de ácido abscísico (ABA) a sus semillas, lo que influye en la dormancia de estas. Este proceso asegura que las semillas no germinen en momentos desfavorables, como antes de que llegue el invierno.
La investigación indica que las plantas madre ajustan la cantidad de ABA enviada a las semillas en respuesta a las condiciones ambientales. Esto permite a las semillas “predecir” las condiciones futuras y retrasar la germinación hasta que sean más propicias para la supervivencia.
Este hallazgo proporciona una comprensión más profunda de cómo las plantas regulan la germinación de las semillas y cómo se adaptan a su entorno. El estudio podría tener implicaciones importantes para la agricultura, permitiendo potencialmente mejorar la germinación de los cultivos y aumentar el rendimiento.
