El juez Bindloss ha dado instrucciones a los miembros del jurado en un juicio que comenzó en noviembre, tras disculparse por las demoras en el proceso y antes de las declaraciones de cierre de la fiscalía y la defensa.
El juez enfatizó que se trata de un “tribunal de ley, no de moral”, y añadió que el jurado no debe juzgar el carácter moral de Hall, los denunciantes o los testigos en relación con su comportamiento sexual o el consumo de drogas.
Instó a los jurados a no dejarse influenciar por discusiones morales, ni a distraerse por la emoción, la simpatía o los prejuicios.
“Siete de los denunciantes han sido infectados con el VIH, una situación que inevitablemente provocará simpatía, pero deben llegar a una decisión de manera fría, justa y objetiva”, declaró el juez.
Al explicar la ley sobre lesiones graves, el juez indicó que la fiscalía debe demostrar al jurado, más allá de toda duda razonable, tres elementos para declarar a Hall culpable.
Estos elementos son: que Hall fue la fuente del VIH de los hombres, que contraer el VIH equivale a una lesión corporal grave y que Hall tuvo la intención de infectar a los denunciantes, es decir, causalidad, daño e intención.
