Ronald Ríos Santacruz, químico colombiano radicado en la Universidad del Valle en Cali, ha coautorado un estudio publicado en la revista Nature el 4 de febrero de 2026 que revela cómo la vitamina B12 actúa como un sensor de luz en las bacterias. El trabajo muestra, por primera vez, los cambios estructurales exactos que permiten a las bacterias activar su protección natural contra la radiación ultravioleta.
Este avance sitúa a Colombia en una posición poco común. Según los autores del artículo de Nature, es solo el cuarto artículo relacionado con investigadores colombianos que se publica en la revista desde 2020. Cabe destacar que el estudio involucró la resolución de más de 300 estructuras de proteínas, un trabajo liderado por investigadores del Valle del Cauca que ha formado a una nueva generación de científicos colombianos para laboratorios de todo el mundo.
El camino de Ríos hacia este logro comenzó con su tesis de pregrado en 2017 en la Universidad del Valle bajo la dirección del profesor Rodolfo Moreno Fuquen. Completó su doctorado en la Université Grenoble Alpes en Francia, defendiéndolo en septiembre de 2024. En realidad, su formación colombiana proporcionó la base que le aseguró un papel de liderazgo en un equipo internacional que utiliza algunas de las instalaciones de rayos X más avanzadas del mundo.
Cómo la vitamina B12 activa la protección solar bacteriana
En la oscuridad, la proteína CarH en las bacterias se une firmemente a la vitamina B12, una molécula común que se encuentra en los alimentos y suplementos, a diferencia de los pigmentos raros utilizados en los ojos humanos. Esta unión crea un cúmulo de cuatro partes que se bloquea al ADN y bloquea los genes necesarios para producir carotenoides, pigmentos naturales que actúan como protector solar contra los dañinos rayos UV.
Cuando la luz solar incide, el proceso se desarrolla en miles de millones de segundos. La luz rompe un enlace químico específico en la molécula de B12, creando partículas cargadas inestables que ningún estudio anterior había capturado. En cuestión de millones de segundos, esto desestabiliza el cúmulo de CarH, liberando el ADN para que las bacterias puedan producir sus pigmentos protectores.
En pocas palabras, las bacterias han evolucionado un interruptor de luz económico y incorporado utilizando una vitamina común y corriente. El estudio de Nature rastreó estos cambios con “películas” de rayos X ultrarrápidas tomadas en cuatro instalaciones principales: ESRF en Francia, SwissFEL en Suiza, SACLA en Japón y LCLS en EE. UU. Alrededor de 50 científicos de 10 países combinaron pulsos láser con rayos X para hacer coincidir los datos experimentales con modelos informáticos de los movimientos de la proteína.
La Universidad Colombiana construye lazos globales a través de la ciencia de rayos X ultrarrápida
El grupo de cristalografía de la Universidad del Valle, liderado por Moreno Fuquen, ha publicado más de 200 artículos en las principales revistas como Acta Crystallographica desde 2010. El equipo colabora con laboratorios en Venezuela’s IVIC y Chile, construyendo una red sudamericana para la investigación de proteínas.
Ríos llevó muestras del Valle a estas líneas de haz internacionales, donde el equipo captura movimientos atómicos demasiado rápidos para los laboratorios estándar. Los grupos colombianos ahora reservan tiempo en ESRF anualmente y han capacitado a alrededor de 50 estudiantes en biología estructural. No obstante, la financiación constante sigue siendo esencial para competir por los limitados espacios en estas instalaciones globales.
Como recordatorio, la mayoría de los sensores de vitamina B12 dependen de este nutriente común, no de productos químicos inusuales como las rodopsinas que se encuentran en otros organismos. Estudios anteriores solo habían fotografiado CarH en la oscuridad; el equipo de Ríos iluminó los cambios activados por la luz.
La ciencia colombiana se abre camino a nivel mundial a través de colaboraciones con rayos X
Este artículo de Nature destaca cómo el talento colombiano, combinado con herramientas internacionales, puede conducir a una investigación de vanguardia. Para un país donde el gasto en investigación está por detrás de los promedios de la OCDE, demuestra el potencial de grupos como el de Valle para producir trabajos que rivalizan con Europa y Asia.
Las empresas farmacéuticas pueden obtener ideas de la reacción de ruptura del enlace B12 para nuevos fármacos activados por la luz o la acidez. La sencilla defensa UV de las bacterias también podría inspirar mejores protectores solares o sensores de luz. En realidad, Colombia necesita más equipos locales para reducir los costos de viaje y retener a científicos como Ríos.
Los avances futuros dependerán de ampliar el acceso a las fuentes avanzadas de rayos X y de una financiación constante. El ejemplo del Valle demuestra que los pequeños laboratorios pueden impulsar descubrimientos importantes cuando se conectan a la escena mundial.
