VALÈNCIA, 8 Feb. (EUROPA PRESS) – El Hospital Universitari i Politècnic La Fe de València ha logrado un hito en la medicina tras realizar el primer trasplante renal de donante vivo utilizando cirugía robótica en la Comunitat Valenciana. La intervención, llevada a cabo en noviembre con el sistema ‘Da Vinci’, ha facilitado una recuperación notablemente rápida para la paciente y posiciona al centro como uno de los pocos hospitales españoles que emplean esta avanzada técnica en trasplantes renales de donantes vivos.
La paciente, de 37 años, se encuentra en buen estado de salud dos meses después de la cirugía. Su historia se remonta a los 17 años, cuando recibió un primer trasplante de un donante fallecido que le permitió vivir con un riñón funcional durante dos décadas. Sin embargo, el injerto comenzó a fallar, lo que la llevó a iniciar diálisis este verano a la espera de un nuevo trasplante, que finalmente llegó gracias al gesto de su madre, quien le donó un riñón.
La innovadora aproximación robótica permitió aprovechar la cicatriz previa de una cesárea realizada años atrás, minimizando el impacto de la nueva intervención. La paciente fue dada de alta hospitalaria después de seis días, sin necesidad de medicación para el dolor, mientras que su madre, la donante, pudo regresar a su hogar tras solo un día y medio, experimentando únicamente molestias leves.
Isabel, la paciente, relató que al día siguiente de la cirugía ya no sentía dolor, solo las molestias habituales de las grapas, principalmente durante la noche. También destacó las diferencias en la técnica utilizada en comparación con su primer trasplante.
En declaraciones a la Generalitat, Isabel expresó su tranquilidad durante el proceso, confiando plenamente en el equipo médico. “Ya he pasado por muchas operaciones y sé a lo que me enfrento”, comentó.
Su principal preocupación, sin embargo, fue el bienestar de su madre, la donante. “No era solo yo quien entraba en el quirófano, sino también mi madre, y conociendo los riesgos de una operación, especialmente si es tu madre, estaba más nerviosa. Mi mayor temor era que todo saliera bien”, admitió.
Alberto Budía, jefe del servicio de Urología de La Fe, explicó que estas intervenciones reducen el riesgo de infecciones y hernias abdominales, promoviendo una recuperación más rápida y un alta hospitalaria más temprana para el paciente trasplantado, con una función inmediata del injerto, como se ha observado en el caso de esta paciente.
El seguimiento continuo de la nefróloga María Ramos ha sido fundamental en todo el proceso, desde el deterioro del injerto anterior hasta el control actual de la función renal y la inmunosupresión.
TRABAJO COORDINADO DE ESPECIALISTAS
Ramos destacó que esta intervención pionera en la Comunitat Valenciana fue posible gracias a la colaboración coordinada de especialistas en Urología, Nefrología, Coordinación de Trasplantes, Anestesia y Enfermería, así como a la colaboración del doctor Francisco Vigués, del Hospital de Bellvitge, un referente internacional en esta técnica.
Con este trasplante, La Fe ha realizado un total de 106 implantes renales de donante vivo. José Luis Poveda, gerente de La Fe y de la Agrupación Sanitaria Interdepartamental València Sur, recordó que detrás de cada trasplante hay una historia personal única, respaldada por un equipo humano dedicado y a menudo invisible.
