Las autoridades rusas han detenido a un ciudadano ruso, Ljubomir Korba, nacido en 1960 en Ucrania, como principal sospechoso del intento de asesinato contra un alto cargo militar. Según fuentes no oficiales citadas por varios medios, Korba también podría tener la nacionalidad ucraniana. El Servicio Federal de Seguridad (FSB) lo identifica como el presunto autor material del ataque.
Korba fue detenido en Dubái tras una solicitud de Moscú y ya ha sido extraditado a Rusia. En relación con el mismo caso, las autoridades rusas han arrestado en Moscú a Viktor Vasin, otro ciudadano ruso nacido en 1959. Asimismo, figura en la investigación Zinaída Serebricka, ciudadana rusa nacida en Ucrania en 1971, quien se encuentra actualmente en territorio ucraniano. El FSB considera a Vasin y Serebricka como cómplices.
Medios de comunicación informan que Serebricka residía en el mismo complejo habitacional que la víctima. La investigación rusa alega que Korba llegó a Moscú a finales de diciembre por encargo de los servicios de inteligencia ucranianos.
El incidente tuvo lugar el viernes por la mañana en la escalera de su edificio, ubicado en la carretera Volokolamskaya. La víctima, de 64 años, quien se desempeñaba como primer viceministro del jefe del GRU (Inteligencia Militar rusa) desde 2011, fue hospitalizado en estado grave, pero recobró la consciencia tras una intervención quirúrgica realizada el sábado.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha declarado que el intento de asesinato “confirma la concentración del régimen de Zelenski en provocaciones constantes destinadas a sabotear el proceso de negociación”. Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andriy Sibija, ha rechazado cualquier implicación de Kiev en el ataque.
