Un nuevo estudio publicado en el Journal of the American Heart Association revela que el riesgo de enfermedad cardíaca en los hombres comienza a divergir del de las mujeres a partir de los 35 años. Investigadores siguieron a miles de adultos jóvenes durante más de tres décadas y descubrieron que los hombres alcanzan hitos importantes en el desarrollo de enfermedades cardíacas entre siete y diez años antes que las mujeres. Este desfase persiste incluso en personas con estilos de vida saludables.
El estudio, basado en datos del proyecto CARDIA (Coronary Artery Risk Development in Young Adults), que comenzó en 1985, incluyó a más de 5,100 adultos de raza negra y blanca entre 18 y 30 años de edad, residentes en Birmingham, Chicago, Minneapolis y Oakland. Los participantes fueron monitoreados durante un promedio de 34 años, registrando su salud cardiovascular, hábitos de vida y eventos relacionados con el corazón.
Los resultados mostraron que a los 50 años, aproximadamente el 5% de los hombres había desarrollado alguna enfermedad cardiovascular, un umbral que las mujeres no alcanzan hasta los 57 años. La diferencia fue aún mayor en el caso de la enfermedad coronaria (que incluye ataques cardíacos), donde los hombres superaron el 2% diez años antes que las mujeres. Es importante destacar que las diferencias en los riesgos de enfermedad cardiovascular entre hombres y mujeres se hicieron estadísticamente significativas a los 35 años.
Curiosamente, el estudio no encontró diferencias significativas entre hombres y mujeres en cuanto al riesgo de accidente cerebrovascular. Las diferencias fueron más pronunciadas en la enfermedad coronaria, con brechas notables, aunque menores, en la insuficiencia cardíaca que surgieron a edades más avanzadas. Además, incluso después de considerar factores como la presión arterial, el colesterol, el azúcar en sangre, el índice de masa corporal, la calidad de la dieta, la actividad física y el tabaquismo, los hombres continuaron presentando un riesgo significativamente mayor de enfermedad cardiovascular.
Ante estos hallazgos, los investigadores sugieren que los hombres que se acercan o superan los 35 años deberían considerar tomarse más en serio su salud cardíaca, incluso si se sienten bien. Se recomienda consultar con un profesional de la salud o un cardiólogo preventivo para realizar una evaluación del riesgo cardiovascular, especialmente si tienen antecedentes familiares de enfermedades cardíacas. La detección temprana de problemas como la presión arterial elevada, el colesterol alto o los signos iniciales de aterosclerosis puede ayudar a tomar medidas antes de que se desarrollen complicaciones.
Es fundamental recordar que la salud del corazón no es solo una preocupación para los hombres. La enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte en mujeres, y los hábitos de vida saludables benefician a todos, independientemente del sexo. El estudio también subraya la importancia de adoptar comportamientos saludables para el corazón desde la juventud, no solo en la mediana edad.
Para apoyar la salud del corazón, se recomiendan las siguientes estrategias basadas en evidencia:
- Adoptar un patrón de alimentación de estilo mediterráneo o DASH. Ambos enfatizan el consumo de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, nueces, semillas y grasas saludables como el aceite de oliva, todos ellos asociados a un menor riesgo cardiovascular.
- Aumentar el consumo de fibra. La fibra soluble presente en la avena, los frijoles, las lentejas y las frutas puede ayudar a reducir el colesterol LDL (“malo”). Se recomienda consumir al menos 25 a 38 gramos de fibra total al día.
- Limitar el consumo de sodio y alimentos ultraprocesados. La ingesta elevada de sodio se relaciona con la presión arterial alta, un factor de riesgo importante para las enfermedades cardíacas. Reducir el consumo de bocadillos envasados, comida rápida y carnes procesadas puede marcar una gran diferencia.
- Mantenerse activo. La actividad física, aunque no es un factor nutricional, complementa la dieta. Se recomienda realizar al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada por semana.
En resumen, este nuevo estudio en el Journal of the American Heart Association indica que las diferencias en el riesgo de enfermedad cardiovascular entre hombres y mujeres comienzan a manifestarse alrededor de los 35 años, con los hombres experimentando hitos importantes en la enfermedad cardíaca de 7 a 10 años antes que las mujeres. Estos hallazgos sugieren que los hombres en la mediana de los 30 años, especialmente aquellos con antecedentes familiares de enfermedades cardíacas, podrían beneficiarse de exámenes preventivos de salud cardíaca. Independientemente del sexo, priorizar una dieta saludable rica en verduras, cereales integrales, grasas saludables y fibra, junto con la actividad física regular, sigue siendo una de las mejores maneras de proteger la salud cardiovascular a cualquier edad.
