El dólar estadounidense ha mostrado una ligera caída del 0,45% frente a una cesta de las principales divisas desde principios de año, gracias a su recuperación de la semana pasada. A finales de enero, la moneda había alcanzado su nivel más bajo en cuatro años después de que Donald Trump expresara su comodidad con un dólar más débil. Esta declaración, interpretada como una señal de futura depreciación del dólar, generó confusión, ya que casi simultáneamente el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmó que la política estadounidense seguía buscando un dólar fuerte.
A pesar de ello, el dólar ha perdido cerca del 2% frente al franco suizo desde el 1 de enero. La designación de Kevin Warsh al frente de la Reserva Federal, el 30 de enero, impulsó parcialmente la moneda estadounidense. Sin embargo, existe el riesgo de que continúe debilitándose debido a los déficits presupuestarios de Estados Unidos, la deuda pública, el debilitamiento de las instituciones y la creciente incertidumbre en el cumplimiento de la ley en el país.
Esto plantea interrogantes sobre las posibles soluciones para Suiza, sus empresas y sus inversores.
