El Ministerio de Salud ha dispuesto un retiro precautorio de lotes específicos de huevos frescos de categoría A de la marca Avicola Serroni. La medida se debe a un posible riesgo microbiológico debido a la sospecha de presencia de Salmonella enteritidis. La alerta, publicada en la sección correspondiente del sitio web del ministerio, insta a los consumidores a tener extrema precaución y a verificar inmediatamente los envases que tengan en su poder.
Los lotes afectados
La disposición, emitida el 6 de febrero, se adoptó únicamente con fines preventivos. Se ven afectados todos los lotes con fechas de caducidad comprendidas entre el 18 y el 25 de febrero de 2026, correspondientes a las categorías de peso M, L y XL. Los productos se comercializaron tanto en envases de plástico de 6 huevos como en cartones enteros de 180, siempre con la marca Huevos frescos de Avicola Serroni.
La empresa productora es la Azienda agricola e avicola Serroni de Cavallaro Angelo & C. s.n.c. El establecimiento se encuentra en Serroni Alto, en Montecorvino Rovella (Salerno), y está identificado por la marca UE IT K1557.
Qué deben hacer los consumidores
Las indicaciones del Ministerio son claras:
- No consumir los productos pertenecientes a los lotes con fecha de caducidad en las fechas indicadas;
- Devolver los envases al punto de venta donde se compraron.
En la tienda se podrá obtener el reembolso o la sustitución del producto, según las políticas de cada establecimiento. Aunque no siempre es obligatorio, se recomienda llevar consigo el comprobante de compra para facilitar las gestiones.
¿Qué es la Salmonella enteritidis?
La contaminación hipotetizada se refiere específicamente a la Salmonella enterica subsp. enteritidis, una cepa bacteriana entre las más comunes en las intoxicaciones alimentarias. Tal como explica el Instituto Superior de Salud, se trata de una llamada “salmonella menor”, definición que no reduce su potencial peligrosidad para la salud.
Los síntomas principales incluyen fiebre, dolor abdominal, náuseas, vómitos y diarrea. Estos pueden aparecer entre las 6 y las 72 horas después de ingerir el alimento contaminado (más comúnmente entre 12 y 36 horas) y tienen una duración media de 4 a 7 días.
Aunque la infección suele ser benigna y no requiere hospitalización, puede presentar complicaciones en personas vulnerables como niños pequeños, ancianos, mujeres embarazadas y personas con un sistema inmunológico comprometido.
Además de los huevos crudos o poco cocidos (como en salsas tipo mayonesa casera, zabaglione o tiramisú), varios otros alimentos se asocian frecuentemente a brotes infecciosos, entre ellos:
- Leche cruda y derivados no pasteurizados;
- Carne y productos cárnicos poco cocidos (especialmente aves de corral);
- Preparaciones gastronómicas complejas (cremas, helados artesanales, salsas);
- Frutas y verduras contaminadas durante la manipulación.
La prevención en la cocina pasa por estrictas normas de higiene: lavado de manos y superficies, separación de alimentos crudos de cocidos y cocción completa de los alimentos de riesgo. Los huevos, en particular, deben consumirse bien cocidos (hasta que la clara y la yema estén sólidas) y conservarse en el refrigerador.
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