Tradicionalmente, el Renault Clio ha sido uno de los modelos más vendidos de la marca francesa, y el Megane E-Tech, su versión eléctrica, también ha logrado buenas cifras de ventas. Sin embargo, la continuidad de estos vehículos en uno de los mercados más importantes para el fabricante, Alemania, podría estar en riesgo. Un tribunal de Múnich I ha fallado a favor de Broadcom en una demanda por patentes, lo que obliga a Renault no solo a suspender la comercialización de los modelos infractores.
Foto: DPPI / Renault
Renault consideró excesiva la tasa de licencia, pero el tribunal no le dio la razón
Según la Sala Civil 7, la automotriz no solo infringió una patente, sino que tampoco cumplió con los requisitos de licencia considerados “razonables” por Broadcom. La patente en cuestión, EP1903733, es esencial para la red ethernet IEEE 802.3bw, y en el caso del Clio, afecta al sistema de navegación, mientras que en el Megane E-Tech eléctrico, infringe la unidad de control telemática. Renault no solo deberá detener la venta de los vehículos afectados, sino que también tendría que reemplazar el chip infractor en los automóviles vendidos desde 2007, lo que implicaría una costosa campaña de retirada. La decisión judicial representa un éxito parcial para Broadcom, ya que Renault ha anunciado su intención de apelar y, además, para que la sentencia sea ejecutable, la empresa tecnológica debería depositar una fianza de varios millones de euros, algo que no está dispuesta a hacer. Renault también ha presentado otra demanda solicitando la nulidad de la patente de Broadcom.
El tribunal determinó que Broadcom pone a disposición sus tecnologías a nivel mundial bajo los términos FRAND (Justo, Razonable y No Discriminatorio), y que la tasa solicitada por la patente en cuestión no era excesiva. Sin embargo, Renault se negó a pagarla, ofreciendo una cantidad significativamente menor, y las partes no lograron llegar a un acuerdo, lo que llevó al litigio. El fallo actual fortalece la posición de Broadcom en las negociaciones, y los analistas predicen que Renault finalmente pagará a la otra parte una suma retroactiva por el uso de la patente.
