El gobierno de Quebec ha pospuesto la implementación de un nuevo programa de francés para la educación primaria y secundaria. La ministra de Educación, Sonia LeBel, anunció el martes un retraso de un año en el plan, originalmente presentado por su predecesor, Bernard Drainville, en agosto de 2025.
El sector educativo había expresado su descontento con el calendario de implementación propuesto por el ministro Drainville, considerándolo apresurado. Dicho calendario incluía una fase de prueba en 55 aulas de toda la provincia a partir de septiembre pasado, con el objetivo de integrar el programa completamente en el año escolar 2026.
Diversas voces argumentaron que el verano de 2026 sería insuficiente para analizar los resultados de los 55 proyectos piloto y, al mismo tiempo, capacitar adecuadamente al personal docente en el nuevo programa.
En un comunicado emitido el martes, el gabinete de la ministra LeBel reconoció que este aplazamiento, ahora fijado para el otoño de 2027, “responde a las preocupaciones expresadas por la red educativa y busca brindar a los docentes el tiempo, la flexibilidad y las herramientas necesarias para llevar a cabo esta transición con éxito”.
Tiempo de Preparación
El próximo año escolar se dedicará a “la preparación y el acompañamiento de la red”. Según se informa, a partir de la primavera de 2026, los docentes podrán participar en las capacitaciones ofrecidas y recibirán el apoyo de asesores pedagógicos formados por el Ministerio de Educación.
La ministra LeBel, citada en el comunicado, afirmó que “este año adicional permitirá a los docentes el tiempo necesario para dominar el nuevo programa antes de enseñarlo, analizar los materiales pedagógicos disponibles y elegir lo que mejor se adapte a sus alumnos”.
El nuevo programa incluye el reemplazo de la tradicional presentación oral en clase por debates, discusiones y juegos de roles. Además, establece la obligación de leer y escribir diariamente, y una mayor exposición a la cultura quebequense. Se espera que los estudiantes lean al menos diez textos en francés al año, con una mayoría de obras quebequenses.
Bernard Drainville también había previsto la implementación de una lista obligatoria de 2700 palabras al finalizar la educación primaria, una lista que anteriormente era opcional. Esta lista, que originalmente contenía 3000 palabras, ha sido actualizada, eliminando términos de uso poco frecuente como “prêtre” (sacerdote), “pasteur” (pastor) o “messe” (misa). Por respeto, los términos “esquimau” (esquimal) y “amérindien” (indio americano) han sido eliminados, reemplazados por “autochtone” (autóctono) y “québécois”. Asimismo, se ha prohibido el uso de las palabras “alcohol” y “tabac”.
Finalmente, el nuevo programa exige que las clases asistan a cinco actividades culturales al año, como obras de teatro o visitas a museos, para exponer a los estudiantes a la cultura local.
