Un empresario sudafricano logró transformar una adversidad inicial en un éxito rotundo, fundando una cadena de cafeterías que ha superado en tamaño a Starbucks en su país.
La historia se remonta a cuando su primer negocio se vio afectado negativamente por los problemas de suministro eléctrico que enfrenta Sudáfrica, causados por la empresa estatal Eskom. Este revés, lejos de detenerlo, lo impulsó a buscar nuevas oportunidades.
Tras el cierre de su primera empresa, el emprendedor se dedicó a la industria del café, creando una marca que rápidamente ganó popularidad en Sudáfrica. Actualmente, su cadena de cafeterías es más grande que la presencia de Starbucks en el país, demostrando una notable capacidad de adaptación y visión empresarial.
Este caso ejemplifica cómo los desafíos, incluso aquellos tan significativos como la inestabilidad en el suministro de energía, pueden ser catalizadores para la innovación y el crecimiento empresarial.
