El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió a Irán sobre las “consecuencias” de no alcanzar un acuerdo, en vísperas de una nueva ronda de conversaciones entre Washington y Teherán en Ginebra. Trump declaró a periodistas el lunes, a bordo del avión presidencial “Air Force One” mientras se dirigía a Washington, que participaría en esas conversaciones “de manera indirecta”, añadiendo: “No creo que quieran asumir las consecuencias de no llegar a un acuerdo”.
Las últimas conversaciones, programadas para este martes y mediadas por Omán, se producen tras las repetidas amenazas de Trump de lanzar una acción militar contra Teherán. En la víspera del inicio de la segunda ronda de negociaciones con la delegación estadounidense y su esperada reunión con el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, mantuvo un encuentro el lunes por la noche con su homólogo omaní, Badr Al Busaidi, en Ginebra, donde abordaron los últimos acontecimientos relacionados con las próximas negociaciones con la delegación estadounidense, el dossier nuclear y la eliminación de sanciones.
Araghchi había escrito, tras su llegada el lunes por la mañana a Suiza, a través de su cuenta en la plataforma “X”, que había llegado a Ginebra con “ideas reales destinadas a alcanzar un acuerdo justo y equilibrado”, al tiempo que afirmaba que “rendirse a las amenazas no está sobre la mesa”.
Según fuentes estadounidenses citadas por la agencia “Reuters”, el ejército se está preparando, al mismo tiempo, para la posibilidad de lanzar operaciones contra Irán que podrían durar semanas si el presidente Donald Trump ordenara un ataque.
Maniobras iraníes
Por su parte, Irán comenzó el lunes unas maniobras militares en el estrecho de Ormuz, una vía marítima internacional vital y una ruta principal para las exportaciones de petróleo de los países del Golfo, que abogan por la diplomacia para poner fin al conflicto.
Teherán y Washington reanudaron las negociaciones sobre su prolongada disputa el 6 de febrero. Washington y su aliada más cercana, Israel, creen que Irán está buscando fabricar un arma nuclear que podría amenazar la existencia de Israel.
Irán insiste en que su programa nuclear es puramente pacífico, aunque ha enriquecido uranio a niveles muy superiores a los necesarios para generar energía y se ha acercado al nivel requerido para fabricar una bomba.
Teherán es consciente de que un intento anterior de reactivar las conversaciones tuvo lugar en junio, cuando Israel lanzó un ataque contra Irán antes de que bombarderos estadounidenses se unieran para atacar sitios nucleares. Desde entonces, Teherán afirma haber detenido las actividades de enriquecimiento de uranio.
