Según los modelos cosmológicos actuales, la materia que podemos observar directamente –estrellas, planetas, galaxias, incluso nuestros dispositivos y nosotros mismos– representa menos del 5% del universo. Un sorprendente 95% de la realidad está compuesto por componentes que permanecen invisibles para nosotros.
Este 95% se divide principalmente en dos categorías: la energía oscura, que constituye aproximadamente el 68% del universo, y la materia oscura, que representa alrededor del 27%. La materia «normal», como las estrellas, el gas, el polvo y los seres vivos, se denomina materia bariónica, y es una fracción minúscula de un universo que, en su mayor parte, sigue siendo un misterio.
En esencia, la materia bariónica es la pequeña porción visible de un universo predominantemente invisible y aún no completamente comprendido.
