La relación entre Estados Unidos y China podría estar entrando en un nuevo punto de inflexión. En un análisis contundente, Evan Medeiros argumenta que, tras las escaladas arancelarias y tecnológicas previstas para 2025, Washington parece estar virando hacia cumbres y acuerdos económicos, lo que plantea interrogantes sobre si se trata de una pausa táctica en la competencia. Sin embargo, bajo la superficie de la diplomacia, ambas partes siguen inmersas en una carrera para reducir vulnerabilidades y aumentar su influencia, desde las tierras raras hasta los chips avanzados.
Según Medeiros, estamos entrando en un período muy precario, aunque no por las razones que comúnmente se creen. Su análisis completo está disponible en https://lnkd.in/eEK-ArVe. Este trabajo es de particular interés para aquellos que siguen de cerca la evolución de esta crucial relación bilateral.
