Un diagnóstico de cáncer a menudo trastorna la vida mucho más allá de los tratamientos y las repercusiones físicas: el impacto psicológico podría desempeñar un papel crucial en la supervivencia. Un amplio estudio publicado en la revista científica Cancer, publicación de la American Cancer Society, revela que un trastorno de salud mental que ocurre en el año siguiente al diagnóstico está asociado con un mayor riesgo de muerte.
Un vínculo estrecho entre el cáncer y la angustia psíquica
Los investigadores analizaron los datos de todos los pacientes adultos atendidos en hospitales afiliados a la Universidad de California entre 2013 y 2023. De 371.189 pacientes con cáncer sin antecedentes psiquiátricos documentados, casi 40.000, es decir, el 10,6%, desarrollaron un trastorno de salud mental en el año siguiente a su diagnóstico (depresión, ansiedad…). Tras ajustar los factores que podrían influir en los resultados (tabaquismo, antecedentes familiares…), la aparición de un trastorno mental se asoció con un aumento del riesgo de muerte del 51% en los tres primeros años. Este aumento del riesgo disminuyó al 17% entre tres y cinco años, antes de desaparecer posteriormente.
“En los últimos años, hemos sido conscientes de la importancia del vínculo entre el cáncer, sus tratamientos y la salud mental”, explica el autor principal, el Dr. Julian Hong, de la Universidad de California en San Francisco, en un comunicado. “Este estudio […] refuerza el vínculo entre los trastornos mentales y la mortalidad en pacientes con cáncer, y subraya la necesidad de priorizar y abordar la salud mental.” El científico aboga por una detección temprana y más sistemática de los trastornos de ansiedad, depresión o estrés después de un diagnóstico de cáncer.
Verificar los antecedentes psiquiátricos
Los mecanismos exactos no se detallan en la investigación, pero la angustia psicológica puede afectar al cumplimiento de los tratamientos, al seguimiento médico o a los comportamientos de salud. “Los antecedentes psiquiátricos recientes deben ser una señal de alarma para todos los médicos y enfermeras que atienden a pacientes con cáncer”, afirmaba recientemente Zachary Klaassen, del Georgia Cancer Center, autor de otro estudio sobre el tema. Según él, el estrés psicológico asociado al diagnóstico de cáncer también podría alterar los mecanismos de defensa naturales del organismo y reducir su capacidad para detectar y combatir las células cancerosas.
