La inteligencia artificial (IA) está impactando significativamente el sector empresarial en Nueva Zelanda, llegando a reemplazar hasta la mitad de las operaciones de la empresa Kiwi, según reportes recientes.
La situación ha sido descrita como “un golpe bajo” y una sustitución por “la opción más barata y peor” por parte de la empresa. Este cambio estratégico refleja una tendencia creciente en la que las empresas optan por soluciones de IA para reducir costos, aunque esto implique una disminución en la calidad o eficiencia de ciertos procesos.
La noticia, publicada por Stuff, subraya la creciente adopción de la IA en el mercado laboral neozelandés y plantea interrogantes sobre el futuro del empleo y la competitividad de las empresas locales. El CEO de PwC, según informes del NZ Herald, se pregunta si las empresas de Nueva Zelanda podrán mantenerse al día con los rápidos avances en la tecnología de IA.
Este desarrollo podría tener implicaciones importantes para otras empresas en Nueva Zelanda, instándolas a evaluar sus propias estrategias de implementación de IA para evitar quedarse atrás en un mercado cada vez más impulsado por la tecnología.
