Las células cerebrales tienen un doble papel: normalmente actúan como protectoras, pero pueden transformarse y volverse tóxicas, empeorando la demencia. Según investigaciones, la demencia vascular representa entre el 20% y el 30% de los casos, mientras que el resto se debe a otras causas.
Estudios recientes han demostrado que el ejercicio físico puede ser eficaz en la prevención de la demencia, reduciendo la pérdida de células cerebrales. Asimismo, en Finlandia se ha llevado a cabo un amplio ensayo clínico para prevenir la demencia.
La enfermedad de Alzheimer se caracteriza por la lenta degeneración de numerosas células nerviosas en el cerebro.
