La Unión Europea ha prohibido el uso de bisfenol A (BPA) en materiales que entran en contacto con alimentos, a partir de enero de 2025. Esta medida se tomó debido a los posibles efectos nocivos para la salud de esta sustancia, utilizada en la fabricación de ciertos plásticos y resinas. Aunque la normativa ya está en vigor, las empresas tienen hasta 2028 para adaptarse y eliminar el BPA de sus productos.
La prohibición afecta a productos como latas de conservas de legumbres (garbanzos, judías, lentejas), botellas de plástico reutilizables, enfriadores de agua y otros utensilios de cocina. La decisión se basa en la última evaluación científica de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que concluyó que el BPA podría tener efectos perjudiciales en el sistema inmunológico.
Sin embargo, la preocupación no se limita a las conservas. Un análisis reciente realizado por la revista alemana para consumidores Öko-Test reveló que el BPA está presente en el revestimiento interior de las latas de bebidas energéticas en un 90% de los casos. El estudio analizó 22 bebidas energéticas y encontró que, en 14 de ellas, un adolescente de 60 kg que consumiera una lata de 250 ml al día superaría la dosis diaria tolerable de BPA. En otros 6 productos, la ingesta alcanzaría más del 50% de la dosis recomendada.
¿Cuáles son los riesgos asociados al BPA y qué productos deberían evitarse? El Dr. Matteo Bassetti, Director de la Clínica de Enfermedades Infecciosas del Policlinico San Martino de Génova, ofrece respuestas a estas preguntas.
