La apnea obstructiva del sueño (AOS) representa una carga económica significativa para Estados Unidos y el Reino Unido, alcanzando los 137 mil millones de libras esterlinas (aproximadamente 185 mil millones de dólares) anuales, según una investigación reciente.
Esta condición de salud grave se caracteriza por pausas temporales en la respiración durante el sueño, a menudo acompañada de ronquidos fuertes y despertares repentinos con sensación de ahogo. Las personas que la padecen suelen experimentar fatiga excesiva durante el día. Se estima que afecta a alrededor de mil millones de personas en todo el mundo, incluyendo 8 millones en el Reino Unido, aunque hasta el 85% de los casos permanecen sin diagnosticar. La apnea obstructiva del sueño no tratada se asocia con un mayor riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Un nuevo estudio, liderado por investigadores de University College London, encuestó a más de 4.000 adultos en el Reino Unido y Estados Unidos. Los resultados indicaron que aproximadamente una quinta parte de los encuestados reportaron pausas en la respiración en tres o más noches y somnolencia diurna excesiva, criterios clave para el diagnóstico de apnea del sueño.
Los autores del estudio calcularon que la apnea obstructiva del sueño cuesta a la economía estadounidense 180 mil millones de dólares (133 mil millones de libras esterlinas) y a la economía del Reino Unido 4.2 mil millones de libras esterlinas cada año, considerando la pérdida de días laborales y la reducción del rendimiento en el trabajo. Este cálculo podría ser una subestimación, ya que no incluye los mayores gastos médicos ni los costos asociados a accidentes de tráfico y laborales.
La investigación, publicada en la revista Thorax, hace un llamado a la realización de pruebas en el lugar de trabajo y a un tratamiento más temprano. Los autores enfatizan la necesidad de que los responsables políticos destinen recursos al desarrollo de estrategias de detección eficaces y a la implementación de campañas de salud pública dirigidas. “La identificación y el tratamiento tempranos de la apnea obstructiva del sueño, junto con un seguimiento proactivo, podrían generar ahorros sustanciales, potencialmente alcanzando miles de millones de dólares anuales en costos de productividad”, afirman.
Si bien existen nuevas tecnologías y algoritmos de detección de bajo costo que podrían facilitar el diagnóstico, el mantenimiento del tratamiento no siempre es sencillo. Alrededor de dos tercios de los pacientes abandonan la terapia con presión positiva continua en las vías respiratorias (CPAP), que es el tratamiento estándar para la apnea del sueño. Otras alternativas, como los medicamentos para la pérdida de peso, los dispositivos bucales para mantener las vías respiratorias abiertas y los implantes de estimulación del nervio hipogloso, no son adecuados para todos los pacientes.
Algunos expertos advierten que algunos trabajadores podrían temer represalias. El sindicato Unite, que representa a muchos conductores de transporte de mercancías y pasajeros, apoya la realización de pruebas, pero solo si se garantiza la protección total de los conductores y no se les señala. Adrian Jones, oficial nacional de Unite, declaró: “Los conductores profesionales a menudo ocultan problemas de apnea del sueño por temor a perder sus empleos. Antes de introducir pruebas, los empleadores deben estar plenamente informados de que la apnea del sueño se puede controlar eficazmente. Los trabajadores deben tener la confianza de que recibirán apoyo y no serán despedidos si se identifica un problema”.
