Un reciente estudio realizado por investigadores de Vanderbilt Health en Estados Unidos ha identificado una serie de afecciones médicas que podrían preceder al diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer. Los hallazgos, publicados en la revista ‘Alzheimer’s Research & Therapy’, sugieren que identificar estos factores de riesgo podría permitir intervenciones tempranas para reducir la probabilidad de desarrollar la enfermedad.
La enfermedad de Alzheimer es un trastorno neurodegenerativo de desarrollo lento. Si bien se sabe que condiciones como la hipertensión, la hiperlipidemia y los accidentes cerebrovasculares aumentan el riesgo de padecer Alzheimer en la edad avanzada, la lista de afecciones predictivas ha sido hasta ahora limitada.
“Si tuviéramos un inventario completo de las afecciones médicas que predicen el desarrollo del Alzheimer con 10 años o más de anticipación, podríamos intervenir antes de que aparezcan los síntomas clínicos de deterioro cognitivo o de la memoria”, explica la Dra. Xue Zhong, profesora adjunta de investigación de Medicina en la División de Medicina Genética y Farmacología Clínica y coautora del estudio. “Se estima que retrasar la aparición de la enfermedad de Alzheimer solo cinco años podría reducir la tasa de incidencia a la mitad”.
Los investigadores analizaron datos de 43.508 personas diagnosticadas con Alzheimer y 419.455 individuos de control, así como datos de 1.320 casos y 12.720 controles del sistema de salud de Vanderbilt. El análisis reveló más de 70 afecciones asociadas a un mayor riesgo, entre las que destacan problemas de salud mental como la depresión y síntomas neuropsiquiátricos graves (paranoia, psicosis e ideación suicida); trastornos neurológicos y del sueño (insomnio, hipersomnia y apnea del sueño); afecciones cardiovasculares (hipertensión esencial, aterosclerosis cerebral e isquemia cerebral) y trastornos endocrinos/metabólicos (diabetes tipo 2).
La Dra. Zhong, junto con la Dra. Nancy Cox, profesora de Medicina y coautora del estudio, enfatiza que los resultados confirman que la hipertensión y el colesterol alto son factores de riesgo para el desarrollo del Alzheimer en la vejez. Esto sugiere que abordar estas condiciones en la mediana edad, ya sea a través de cambios en el estilo de vida o con medicamentos, podría contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad.
Con información de: La Web de la Salud
