Las etiquetas químicas añadidas al ARN están demostrando ser sorprendentemente influyentes, ofreciendo nuevas vías para la detección, el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades.
El ARN mensajero transporta las instrucciones para construir proteínas desde nuestro ADN hasta los ribosomas de la célula. A lo largo de este proceso, se añaden etiquetas químicas al ARN, de forma similar a notas adhesivas añadidas a una receta. Aunque el ARN subyacente permanece igual, estas etiquetas pueden alterar la cantidad de proteína creada, cómo se pliega y cuánto tiempo persiste el ARN en la célula, un proceso conocido como epitranscriptómica.
El proyecto ROPES, financiado por la Unión Europea, buscó aumentar la capacidad europea en este campo y explorar cómo los cambios en el ARN influyen en la expresión de proteínas y en la salud. El proyecto ha sido ahora presentado en la serie de vídeos explicativos de CORDIS titulada ‘Make the connection with EU science’ (Establece la conexión con la ciencia de la UE).
“A lo largo del proyecto, vimos que nuestros investigadores en etapa inicial fortalecieron no solo sus habilidades técnicas, sino también sus redes profesionales en toda Europa”, afirma Alessandro Quattrone, coordinador del proyecto de la Universidad de Trento en Italia. “Este trabajo ha ayudado a preparar a una cohorte de jóvenes científicos que pueden impulsar este campo hacia adelante, un resultado que consideramos un gran éxito”.
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Italia
