La preeclampsia, una condición que se manifiesta como presión arterial alta persistente durante el embarazo, afecta hasta al 8 por ciento de las mujeres embarazadas en todo el mundo. Aunque muchas mujeres con preeclampsia dan a luz a bebés sanos, esta condición puede ser potencialmente mortal tanto para la madre como para el bebé.
Investigadores del Medical College of Wisconsin (MCW) han iniciado un ensayo clínico para probar un tratamiento prometedor que podría mejorar los resultados para las pacientes embarazadas y sus bebés. El equipo, liderado por la Dra. Jennifer McIntosh, está investigando si el suplemento MitoQ puede mejorar la función vascular en pacientes con preeclampsia, lo que podría conducir a embarazos más largos y saludables.
“Actualmente no existe ningún medicamento que pueda curar la preeclampsia o incluso controlarla”, explica la Dra. McIntosh, profesora asociada de obstetricia y ginecología y especialista en medicina materno-fetal. “La madre puede enfermarse gravemente y, en la actualidad, el único tratamiento definitivo es el parto, lo que puede significar que el recién nacido termine en cuidados intensivos. Estamos entusiasmados con lo que hemos visto en nuestra investigación hasta ahora y esperamos que demuestre que puede ayudar con la disfunción vascular”.
El ensayo clínico, que tiene una duración de dos años y una financiación de 900.000 dólares de la Fundación Gates a través de Grand Challenges, involucrará a 70 pacientes con preeclampsia. La mitad recibirá MitoQ y la otra mitad, un placebo. Los investigadores evaluarán la función de los vasos sanguíneos grandes y pequeños de las pacientes, así como los niveles de estrés oxidativo y la salud vascular de las placentas después del parto.
El equipo de investigación, que también incluye a los Dres. Matt Durand y Bill Hughes, se centró en si la preeclampsia podría estar relacionada con daños en las mitocondrias, los orgánulos que generan la energía de las células. Estudios previos han demostrado que los antioxidantes mitocondriales mejoran la función vascular en modelos animales y en placentas humanas de pacientes con preeclampsia.
“La idea de que pudiéramos tener un tratamiento simple, estable en el tiempo y económico para ayudar a prevenir muertes en todo el mundo es muy emocionante”, afirma la Dra. McIntosh, quien ha trabajado en unidades de obstetricia en Kenia y Malawi, donde la preeclampsia es una causa importante de mortalidad materna e infantil.
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