¿Qué tienen en común Charles de Gaulle, Steve Jobs y Roger Federer? No solo el éxito, sino también el fracaso.
Según Charles Pépin en su libro Las Virtudes del Fracaso, cada prueba nos enfrenta a la realidad, a nuestros límites y a nuestro deseo profundo. Esta confrontación, según Pépin, nos hace más lúcidos, más combativos, más creativos y más vivos.
Steve Jobs fue despedido de Apple, pero regresó con una visión aún más clara y fundó NeXT, la cual fue comprada 12 años después por… Apple. De manera similar, Roger Federer, en sus inicios, perdía partidos, se enfurecía, lanzaba su raqueta y explotaba tras ciertas derrotas. Sin embargo, fueron esos años los que forjaron a uno de los más grandes tenistas de la historia.
El fracaso no es lo opuesto al éxito, sino a menudo su condición. Tanto en el liderazgo como en la preparación mental, la verdadera pregunta no es cómo evitar el fracaso, sino qué aprendemos de nosotros mismos a través de él.
Se ofrecen tres preguntas para transformar una dificultad en una palanca de poder. La autora, Karen, se muestra curiosa por conocer las respuestas.
