El número de policías con título de abogado que abandonan la fuerza en Corea del Sur ha aumentado rápidamente en los últimos cinco años, generando preocupaciones sobre una posible fuga de cerebros y la necesidad de revisar las políticas de retención de personal especializado. Según datos proporcionados por la Agencia de Policía Nacional al miembro del parlamento Yang Bu-nam, de la Asamblea Nacional, 99 policías con licencia de abogado se han retirado desde 2020.
Este número representa un aumento significativo en comparación con los 4 casos registrados en 2020, llegando a 32 retiradas solo en 2023. El tiempo promedio de servicio de estos oficiales, desde la obtención de su licencia de abogado (o desde su ingreso a la policía si la licencia fue obtenida antes), es de apenas 4 años y 7 meses. Esta tendencia sugiere que la inversión en la formación legal de estos agentes no se está traduciendo en una permanencia a largo plazo dentro de la institución.
A diciembre de 2023, de los 286 policías con licencia de abogado, 201 (aproximadamente el 70%) fueron contratados específicamente por sus credenciales legales (a través del programa de contratación de abogados, “변호사경채”). El resto se compone de 76 egresados de la Academia de Policía, 8 con formación en el examen de la barra y 1 a través de un proceso de contratación general. El programa de contratación de abogados, implementado en 2014, busca fortalecer las capacidades legales de la policía y mejorar la investigación de casos complejos.
La creciente fuga de talento legal plantea interrogantes sobre la eficacia de las estrategias actuales de retención y la necesidad de considerar medidas como el establecimiento de períodos obligatorios de servicio o restricciones en el empleo posterior a la jubilación, con el fin de asegurar que la inversión en estos profesionales se traduzca en un beneficio sostenido para la Agencia de Policía Nacional.
