El universo de God of War volvió a sorprender. El pasado 12 de febrero se lanzó God of War: Sons of Sparta, spin-off de la tradicional saga y exclusivo paraPlayStation 5.
Este título presenta una fórmula muy distinta a la que los fans están acostumbrados. Desarrollado por Mega Cat Studios en colaboración con Santa Monica Studio, el juego abandona la acción cinematográfica de las entregas más recientes y ofrece una aventura en 2D, centrada en la juventud de Kratos y su hermano Deimos durante su entrenamiento militar en Esparta.
En RedGame de RedGol tuvimos la oportunidad de probarlo y a continuación compartimos nuestras impresiones.
Un God of War diferente: acción lateral y exploración
El cambio más notable reside en su jugabilidad. Sons of Sparta apuesta por el desplazamiento lateral, la exploración de mapas interconectados y habilidades que se desbloquean para acceder a nuevas áreas, un formato cada vez menos común en las consolas de nueva generación. Se elimina la cámara al hombro y los combates pesados de las entregas más modernas.
Los jugadores recorren distintas regiones de Laconia, enfrentándose a criaturas mitológicas, resolviendo puzles y descubriendo secretos ocultos en el mapa. El combate mantiene la esencia de la saga, pero adaptada al formato 2D: lanza, escudo y los llamados “Gifts of Olympus”, que permiten crear enfrentamientos rápidos y dinámicos.
Un punto fuerte de esta entrega es la posibilidad de jugar en cooperativo local, donde cada jugador controla a uno de los hermanos, añadiendo un toque estratégico interesante y poco habitual dentro de la franquicia.
Sin embargo, el sistema de combate cumple, pero no termina de sentirse innovador, ya que algunos enemigos repiten patrones de ataque, lo que vuelve las batallas algo simples y repetitivas.
Lejos del Kratos que conocemos
El juego funciona como una precuela de toda la saga, situándose incluso antes de los eventos de God of War: Ascension.
La trama se centra en Kratos y Deimos durante su entrenamiento espartano, cuando la desaparición de un compañero cadete los impulsa a una peligrosa misión de rescate. A partir de ahí comienza la aventura, que explora la relación entre ambos hermanos, mostrando a un Kratos más joven, impulsivo y aún lejos del guerrero que conocemos en otras entregas.

Una visual diferente, nostálgica, pero con tropiezos
Uno de los aspectos más llamativos del juego es su estilo visual en pixel art. Lejos de las grandes cinematográficas a las que nos tenía acostumbrados la saga, los escenarios de la Antigua Grecia logran tener personalidad y evocar a los clásicos juegos de los años noventa.
Sin embargo, no todas las zonas convencen por igual. Mientras algunas áreas están muy bien logradas, otras se sienten menos inspiradas, generando cierta irregularidad visual.

¿Vale la pena? Un spin-off entretenido
Sons of Sparta es un experimento interesante dentro de la franquicia. No compite con las grandes entregas de la saga ni con los grandes juegos de acción, pero sí ofrece una aventura más corta, con toques retro y centrada en una historia que complementa el universo principal de Kratos.
Sin duda, esta entrega es un guiño para los fanáticos de la saga, una mirada al pasado del guerrero espartano. Para el resto, funciona mejor como complemento que como un capítulo esencial dentro de la franquicia.
Puedes encontrar God of War: Sons of Sparta en la PlayStation Store, ingresando a www.playstation.com, a un precio de US$29,99.
