En 2021, el gasto registrado en Piamonte en medicamentos alcanzó los 74,3 millones de euros. En los primeros siete meses de 2022, ya ascendía a 49,2 millones de euros, un aumento del 26% en comparación con los primeros meses del mismo año. En 2025, considerando todos los canales de suministro (distribución directa, por cuenta ajena y concertada), se disparó a 134 millones de euros.
Las causas del aumento
El efecto de la diabetes en el gasto farmacéutico. La disponibilidad de nuevas moléculas que garantizan la protección cardiovascular, el aumento de la longevidad y, por lo tanto, de los pacientes, la recuperación de aquellos que ya habían sido diagnosticados pero que desaparecieron de los registros durante los confinamientos pasados, y los diagnósticos precoces gracias a nuevas pruebas, son diversos factores que tienen un impacto creciente. Tanto es así que en el mundo médico se ha empezado a hablar desde hace tiempo de una «epidemia», especialmente si está asociada a la obesidad.
«Comparando los datos pre y post pandemia de Covid-19, el mayor aumento de personas con diabetes en el Noroeste se registró precisamente en Piamonte». «Ha pasado del 4,5% al 5,7% de la población afectada», explica Daniele Valle, vicepresidente de la Comisión de Salud del Consejo Regional. «Este dato es consecuencia del envejecimiento de la población».
¿Cuántos diabéticos hay en Piamonte?
En nuestra región, hay más de 300.000 personas con diabetes, con una prevalencia del 7%. Solo en Turín hay 70.000, mientras que se registran 25.000 nuevos diagnósticos cada año. Casi el 95% padece diabetes tipo 2 y el 5% diabetes tipo 1, lo que equivale a unos 8.000-10.000 personas. De las 300.000 personas en total, 80.000 se encuentran en edad laboral y otras 80.000-100.000 tienen diabetes tipo 2 sin saberlo.
Diabéticos que desconocen su condición
Una paradoja que surgió en un congreso organizado por Motore Sanità y que se ha reiterado recientemente: paradójicamente, muchos diabéticos ni siquiera saben que lo son. Los representantes de las asociaciones que se dedican a informar a la población y a apoyar a los pacientes afectados por la enfermedad lo precisaron en la Comisión, reiterando al mismo tiempo la importancia de la prevención primaria.
La propuesta del “diabético guía”
Es interesante la figura del «diabético guía» contemplada en la propuesta de ley presentada por Silvio Magliano (Lista Cirio). La propuesta prevé que las asociaciones de voluntarios de pacientes diabéticos puedan contar con esta figura, con una formación específica. El objetivo es informar y educar a otros pacientes para que conozcan y gestionen la enfermedad.
«Por el momento, el servicio se presta de forma experimental en 4 de los 10 centros de la provincia de Turín». Lo explicaron Cesare Muratori, presidente de Fand Torino y del Coordinamento delle associazioni diabetici Piemonte, Cornelia Cruceru, presidenta de la Associazione giovani diabetici, y Marina Valenzano, médico especialista de la Asl Torino 4. El objetivo es extenderlo de forma capilar, como ya ocurre en Emilia Romagna, donde los voluntarios educadores de otros pacientes están presentes en todos los hospitales y centros de barrio.
Falta de especialistas y aumento de los costes sanitarios
En general, hay dos problemas. El primero es la insuficiencia de especialistas y personal dedicado, lo que pone en riesgo la atención a los pacientes, que están en constante aumento. Para garantizar una atención adecuada a los enfermos de diabetes, se necesitarían unos 4.000 especialistas en todo el territorio nacional, en comparación con los 2.000 actuales.
El segundo frente es el gasto. También influye el hecho de que, desde hace algunos años, una parte de los medicamentos más nuevos, eficaces y costosos puede ser prescrita por los médicos de familia. Los diabetólogos y cardiólogos mantienen la exclusividad prescriptiva solo para los últimos productos en llegar y, en cualquier caso, son los únicos autorizados a asociar diferentes medicamentos. La prevención y las prescripciones adecuadas son dos herramientas que pueden frenar esta dinámica, pero no revertirla.
