El Centro Hospitalario Universitario de Vaud (CHUV) ha implementado un innovador programa de terapia asistida con animales en su Unidad de Hematología-Oncología Pediátrica. Dos perros, Cookie y Mary, visitan semanalmente a los jóvenes pacientes para brindarles consuelo y apoyo emocional durante su tratamiento contra el cáncer o enfermedades de la sangre.
Este proyecto piloto, el primero de su tipo en Suiza, se basa en una práctica establecida por el Centro de Medicina Integrativa y Complementaria del CHUV, que facilita la incorporación de terapias complementarias en diversos servicios hospitalarios. Anteriormente, se habían llevado a cabo proyectos exitosos en el Servicio Universitario de Neurorrehabilitación y el Departamento de Psiquiatría.
La Unidad de Hematología-Oncología Pediátrica del CHUV atiende a niños y adolescentes de entre 0 y 18 años que padecen cáncer (de la sangre, ganglios linfáticos, cerebro u otros órganos) y enfermedades sanguíneas no cancerosas. La unidad cuenta con 12 camas de hospitalización y ofrece atención tanto ambulatoria como hospitalaria.
Dos visitas caninas por semana
Impulsado por el equipo médico y en colaboración con el Centro de Medicina Integrativa y Complementaria, el programa consiste en visitas de los perros Cookie, un cruce de cocker inglés y jack russell terrier, y Mary, un labrador negro. Los perros, acompañados por sus terapeutas, Sibylla Protze, enfermera de pediatría, y la Dra. Laurence Gani Janssen, psiquiatra y psicoterapeuta infantil, visitan a los niños en sus habitaciones dos veces por semana.
Las sesiones terapéuticas se llevan a cabo con el consentimiento previo de los pacientes y sus padres, y bajo la supervisión del equipo médico. Se tienen en cuenta las contraindicaciones, como alergias, riesgo de infección o miedo a los animales. También se prioriza el bienestar de los perros, limitando su tiempo de trabajo a 2 horas y media en el hospital y un máximo de dos pacientes por día. Las terapeutas monitorean de cerca cualquier signo de estrés o fatiga en los animales, quienes disponen de un espacio adecuado para descansar entre sesiones.
Un hito en Suiza
Este programa representa un hito en Suiza dentro del ámbito de la oncología pediátrica, ya que se ha establecido un protocolo riguroso que incluye indicaciones y contraindicaciones precisas para garantizar la seguridad y eficacia de la terapia. Los perros han sido evaluados y han demostrado un comportamiento adecuado para intervenir en un entorno hospitalario.
“Seguimos recomendaciones precisas validadas por expertos en terapia asistida con animales en niños”, explica el Dr. Raffaele Renella, jefe de la Unidad de Hematología-Oncología Pediátrica. “El objetivo es que la terapia sea segura, beneficiosa y positiva para el niño. Numerosos estudios científicos demuestran la utilidad de la terapia asistida con animales en oncología pediátrica. La presencia del perro puede brindar consuelo, reducir el estrés o el dolor, motivar al niño a seguir el tratamiento y ayudarlo a expresar emociones difíciles. Todo esto puede contribuir a sobrellevar mejor momentos complicados como los tratamientos o la hospitalización.”
El objetivo principal es promover el bienestar físico, relacional y emocional de los niños y adolescentes, aliviar algunos síntomas y mejorar la experiencia de atención médica, fortaleciendo la motivación y la participación en los tratamientos.
Barbara Tarditi, responsable del Servicio Educativo y de Atención a Niños en Pediatría del CHUV, explica: “La terapia asistida con animales es un componente valioso e innovador de la atención pediátrica. Este proyecto se alinea con el compromiso del CHUV de ampliar los servicios para los jóvenes pacientes, adoptando un enfoque holístico que considera tanto el tratamiento de la enfermedad como el bienestar general del niño. Este enfoque complementario mejora su calidad de vida diaria y apoya positivamente el proceso terapéutico.”
Resultados prometedores
Después de cuatro meses de implementación, los resultados son muy positivos. Los perros y sus terapeutas se han integrado completamente al equipo de la unidad, y su presencia genera efectos alentadores: niños que llevaban semanas en cama ahora se levantan, y se han facilitado conversaciones sobre temas difíciles como el final de la vida. El equipo también ha observado que se ha brindado un valioso apoyo emocional en momentos difíciles.
La asociación Zoé4life, que apoya la lucha contra el cáncer infantil y adolescente, financia los primeros seis meses del proyecto y actualmente busca financiamiento adicional para garantizar su continuidad. A largo plazo, el Departamento de Mujer-Madre-Niño del CHUV espera extender la terapia asistida con animales a otras unidades pediátricas.
