La Semana de la Moda de París fue testigo de la presentación de la segunda colección de prêt-à-porter de Matthieu Blazy para Chanel, marcando su consolidación al frente de la icónica casa de moda. El diseñador continúa construyendo su visión, y lo hizo con una pasarela donde grullas de colores se elevaban sobre un suelo holográfico, simbolizando la obra en progreso.
Entre los asistentes a este evento de alto perfil se encontraban personalidades de renombre como Margot Robbie, Oprah Winfrey, Jennie, Kylie Minogue, Lily-Rose Depp, Teyana Taylor y Olivia Dean, demostrando el atractivo y la solidez de la marca Chanel.
Blazy se inspiró en una cita de Gabrielle “Coco” Chanel: “Necesitamos vestidos que se arrastren y vestidos que vuelen”. Esta idea central se tradujo en una colección que exploró la tensión entre lo simple y lo espectacular, lo funcional y lo fantasioso, con una disciplina que, según se destaca, superó su debut en octubre pasado.
La colección se inició con diseños austeros: chaquetas de punto negras con cremallera, blusones de tweed y camisas holgadas adornadas con solo cuatro botones dorados, una sutil señal de su pertenencia a Chanel. Blazy explicó que el traje es “el primer ladrillo” sobre el que se construye todo lo demás, una lógica que se alinea con la filosofía fundacional de Chanel, quien elevaba lo cotidiano a la sofisticación.
Un elemento provocador de la colección fue la silueta, con cinturas pronunciadamente bajas y faldas plisadas que comenzaban donde terminaban las chaquetas.
