París – François Picard tuvo el agrado de recibir a Marcos Athias Neto, Subsecretario General de la ONU y Administrador Asistente del PNUD. Neto advirtió sobre una profunda crisis de desarrollo a nivel mundial, enfatizando que el desarrollo global no debe considerarse una cuestión secundaria o caritativa, sino el cimiento de la estabilidad global.
En un contexto marcado por tensiones geopolíticas, alteraciones climáticas e incertidumbre económica, el desarrollo ha dejado de ser un simple “poder blando” para convertirse en la “primera línea de defensa” contra la inestabilidad. La seguridad energética, la reconstrucción y la transformación digital son elementos interconectados de este desafío más amplio.
Si bien las crisis geopolíticas actuales ponen de manifiesto las vulnerabilidades de los sistemas energéticos globales, también revelan una oportunidad: la transición hacia energías renovables puede fortalecer la seguridad energética, crear empleos y construir economías más resilientes. Sin embargo, el sistema global está bajo presión, según Neto. La asistencia oficial al desarrollo está disminuyendo, la cooperación multilateral se está poniendo a prueba y el cambio tecnológico corre el riesgo de ampliar las desigualdades globales.
Neto señaló que si dos mil millones de personas permanecen desconectadas de internet, las conversaciones sobre la gobernanza de la inteligencia artificial serán irrelevantes para gran parte del mundo. Para el Subsecretario General de la ONU, el camino a seguir requiere un renovado compromiso con la cooperación multilateral, inversiones estratégicas en empleos y cadenas de suministro en los países en desarrollo, y políticas que armonicen la acción climática con el desarrollo económico. Si los países colaboran para expandir las oportunidades en sectores como la energía verde, la infraestructura digital y la industria sostenible, el desarrollo puede volver a convertirse en la fuerza estabilizadora que el mundo necesita urgentemente.
