Los precios al consumidor en Estados Unidos durante el mes de febrero cumplieron con las expectativas de los economistas tanto en los datos generales como en el núcleo, evitando así una volatilidad inesperada en los mercados.
La inflación anual en febrero mostró un incremento del 2,4%, coincidiendo con la previsión del 2,4%.
El aumento mensual se situó en un 0,3%, en línea con la estimación del 0,3%.
La inflación subyacente, que excluye elementos volátiles como alimentos y energía, aumentó un 2,5% a nivel anual, igualando la expectativa del 2,5%.
El dato subyacente registró un incremento mensual del 0,2%, confirmando las predicciones.
