El nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha instado a continuar con el cierre del Estrecho de Ormuz como una herramienta de presión, en su primera declaración pública desde que asumió el cargo el 9 de marzo. Jamenei también exigió el cierre inmediato de todas las bases militares estadounidenses en Oriente Medio, advirtiendo sobre posibles ataques.
La declaración, difundida por los medios estatales iraníes, subraya la postura firme de Teherán en medio de las tensiones regionales. Jamenei, que sucedió a su padre, el ayatolá Ali Jamenei, tras su asesinato en ataques aéreos conjuntos de Estados Unidos e Israel a finales de febrero, afirmó que Irán “no dudará en vengar la sangre de sus mártires” y pidió unidad entre el pueblo iraní.
El cierre del Estrecho de Ormuz, una ruta marítima crucial para el transporte de petróleo, ha provocado un aumento de los precios del petróleo a nivel mundial. Irán advirtió el miércoles que el precio del barril podría alcanzar los 200 dólares. La declaración de Jamenei reafirma la continuidad de esta política, describiéndola como un medio para “presionar al enemigo”.
Mojtaba Jamenei, de 56 años, es considerado un líder más conservador que su padre, aunque mantuvo un perfil bajo antes de ser elegido como su sucesor. El presidente estadounidense Donald Trump expresó su “decepción” por su elección por parte de los clérigos iraníes, declarando que no cree que pueda vivir en paz.
Según informes, Jamenei resultó herido en el ataque que acabó con la vida de su padre y otros miembros de la familia. Aunque las autoridades iraníes han afirmado que se encuentra “vivo y bien”, no ha sido visto en público desde el inicio de las hostilidades.
