Una sólida red social puede fomentar que los adultos mayores sean más activos físicamente, lo que conduce a una mejor salud y bienestar mental, según investigadores.
Un equipo de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Texas A&M revisó 34 artículos de investigación para determinar si ciertos factores, como las redes sociales, el apoyo, la interacción y el entorno, desempeñan un papel en si las personas de 65 años o más son físicamente activas.
Descubrieron que la conexión social generalmente contribuye a un estilo de vida más activo:
- La revisión mostró consistentemente un vínculo entre la interacción social y una mayor actividad física.
- El apoyo de familiares, amigos y la comunidad tiene un efecto positivo en la actividad física.
- Los adultos mayores con menos amigos a menudo tienen niveles más bajos de actividad física.
- El impacto de lo que dicen y hacen los demás (influencia social) juega un papel importante en la probabilidad de que los adultos mayores sean físicamente activos.
- Participar en actividades sociales mostró consistentemente un vínculo con la capacidad de mantenerse físicamente activo, lo que mejora el bienestar general y previene el deterioro cognitivo.
“Con intervenciones más personalizadas y estratégicas, podemos mejorar drásticamente la salud física, social y mental de tantas personas a lo largo de la vida”, dijo Tyler Prochnow, coautor del estudio y profesor asistente en Texas A&M.
El estudio fue publicado en la American Journal of Health Promotion.
