El Secretariado General del Sínodo ha presentado esta semana el informe final del Grupo de Estudio Nº 5, un documento que identifica la participación de las mujeres en el liderazgo y la vida de la Iglesia como “un verdadero signo de los tiempos”. Para Helena Jeppesen-Spuhler, miembro del Sínodo suizo, este documento ofrece puntos de referencia concretos para promover el papel de las mujeres en la Iglesia católica, especialmente en el espacio de habla alemana.
Mario Galgano – Ciudad del Vaticano
En una entrevista concedida a Radio, Jeppesen-Spuhler se mostró aliviada por la publicación del documento: “Me alegra que el documento haya llegado ahora, porque realmente queremos seguir trabajando con él”. El documento refleja en gran medida la atmósfera y las discusiones del Sínodo de los Obispos, pero también contiene importantes referencias históricas de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
Puestos de liderazgo: “Aún hay margen”
Uno de los puntos centrales del informe es la demanda de incorporar a más mujeres a puestos de liderazgo administrativos y pastorales. Jeppesen-Spuhler considera que las diócesis del espacio de habla alemana tienen una responsabilidad particular en este sentido. Si bien el documento ya presenta ejemplos positivos de Suiza y Austria, aún queda mucho “por abordar sistemáticamente”.
“Todavía no hay mujeres en el liderazgo parroquial en todas partes. En realidad, podemos introducir esto sistemáticamente”, afirmó la miembro del Sínodo. Un estudio reciente de asociaciones de mujeres de habla alemana apoya este enfoque: muestra que las mujeres en el liderazgo trabajan de manera especialmente sinodal, involucran a las personas y dan forma creativa al liderazgo.
Visibilidad
Además de los roles administrativos, Jeppesen-Spuhler pide una mayor presencia de las mujeres en la liturgia. La proclamación de la Palabra de Dios es un “papel prominente” en el que las mujeres deben ser más visibles. El documento del grupo de estudio proporciona indicaciones importantes al respecto, desde la selección de textos litúrgicos que reflejen la realidad de las mujeres en la Biblia hasta el uso de un lenguaje inclusivo en el culto. El tema de la predicación de las mujeres en la Eucaristía también debe seguir siendo abordado.
Acompañamiento científico en Linz
El proceso sinodal no termina con el informe, sino que entra en una nueva fase de implementación. Jeppesen-Spuhler se refirió a “centros de pensamiento para el desarrollo sinodal”, como el de la Universidad Privada Católica de Linz. Allí se trabaja intensamente en el desarrollo futuro para Europa y las iglesias locales de habla alemana. “Se está sembrando mucho, que quizás solo se cosechará más adelante”, concluyó sobre el actual impulso en la cuestión de la mujer.
(vatican news)
