La disminución de la memoria y la capacidad de aprendizaje con la edad es un proceso bien conocido. De hecho, después de los 30 años, la capacidad cognitiva del cerebro comienza a disminuir gradualmente, aunque al principio sea de forma lenta.
Sin embargo, existen excepciones. Un pequeño grupo de personas mayores, a veces denominados “super-ancianos”, obtienen resultados en pruebas de memoria similares a los de personas décadas más jóvenes.
“A medida que envejecemos, son cada vez más numerosos. De hecho, ya he dicho que los 70 son los nuevos 50, y hay algo de verdad en ello”, afirma Ingmar Skoog, profesor de psiquiatría en la Universidad de Gotemburgo, en declaraciones a Dagens Nyheter.
Pista en el hipocampo cerebral
En un nuevo estudio, publicado en la revista científica Nature, los investigadores han intentado comprender qué diferencia a estas personas de otros ancianos.
Mediante el análisis de tejido cerebral donado de diferentes grupos –adultos jóvenes, ancianos sanos, personas con memoria excepcionalmente buena, así como personas con demencia o enfermedad de Alzheimer–, los investigadores pudieron analizar la capacidad del cerebro para crear nuevas células nerviosas.
El resultado fue sorprendente. Los super-ancianos tenían significativamente más células nerviosas recién formadas en el hipocampo, la zona del cerebro fundamental para la memoria y el aprendizaje.
“Normalmente pensamos al revés. Que si uno está cognitivamente sano, ha perdido menos células en comparación con aquellos que no lo están. No que realmente haya formado células completamente nuevas. Es muy interesante”, señala Ingmar Skoog.
