En un avance significativo para el sector avícola del Reino Unido, ha comenzado en Inglaterra un nuevo ensayo de campo para probar vacunas contra la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) en pavos.
El lanzamiento, a principios de marzo, marca lo que muchos en la industria consideran un momento crucial en la lucha contra una enfermedad que ha causado graves interrupciones tanto en las granjas comerciales como en las de traspatio durante muchos años.
Los pavos son particularmente susceptibles a la influenza aviar
La última fase de la investigación se centra exclusivamente en los pavos, una especie conocida por su alta susceptibilidad a la IAAP. Los brotes anteriores han provocado una rápida aparición de signos clínicos y una alta mortalidad, dejando a los productores particularmente vulnerables. Se estima que las pérdidas anuales atribuidas al virus alcanzan hasta 174 millones de libras esterlinas, lo que afecta tanto al gobierno como a la industria.
El ensayo involucrará a un pequeño número de aves mantenidas bajo estricta supervisión y vacunadas con vacunas aprobadas por el Reino Unido y la Unión Europea. Actualmente, la vacunación contra la gripe aviar no está permitida de forma más amplia en el Reino Unido, lo que convierte a este ejercicio específico en una oportunidad crítica para evaluar cómo las vacunas podrían integrarse en futuras estrategias de control.
