La activista y creadora de contenido, Giorgia Soleri, ha hablado abiertamente sobre su condición de endometriosis durante años, dedicándose a la sensibilización y difusión de información sobre esta enfermedad a través de redes sociales, eventos y charlas. Recientemente, compartió una publicación en su cuenta de Instagram en respuesta a la pregunta de un seguidor: “¿Estás embarazada? Sin ofender, pero te ves un poco engordada (siempre eres hermosa)”.
Soleri, quien se describe en su perfil de Instagram como “fuerte, tenaz, neurodivergente, enferma crónica, convivo con tres gatos y un dachshund, pero también tengo defectos”, respondió explicando que marzo es el mes de la concienciación sobre la endometriosis, una enfermedad que afecta a 1 de cada 9 mujeres, pero que aún es poco conocida y poco discutida. Destacó que la pregunta recibida es solo una de las cientos similares que recibe a diario, tanto en línea como fuera de línea. Para muchas mujeres, el hinchazón abdominal que se observa, a menudo asociado con el embarazo, se conoce como “endobelly”, un síntoma común de la endometriosis. Además, la endometriosis puede estar relacionada con la infertilidad o subfertilidad en el 40% al 50% de los casos. Soleri enfatizó que una pregunta como la recibida podría ser devastadora para alguien que esté intentando concebir sin éxito.
La creadora de contenido reflexionó sobre el desafío de aprender a convivir con el dolor y aceptar los cambios que la enfermedad y sus tratamientos implican, reconociendo que tiene poco control sobre estos cambios. También expresó su deseo de ser escuchada, creída y curada, de ser vista por el sistema de salud y protegida por las instituciones. Solicitó más formación, acción, sensibilización, investigación y, finalmente, una cura. Su objetivo es que las futuras “hermanas de dolor” no tengan que esperar un promedio de 10 años para obtener un diagnóstico, sintiéndose juzgadas como locas, ansiosas, mentirosas o histéricas. “Para que ninguna de ellas tenga que vivir esta pesadilla, o justificarse ante preguntas como esta”, concluyó Soleri, recibiendo una gran cantidad de comentarios solidarios, especialmente de mujeres. La publicación reafirmó la importancia de no comentar sobre los cuerpos ajenos y de normalizar el respeto por la diversidad corporal.
